Pasar al contenido principal
x

Peones de la política, desplazados de Zaachila, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

Una niña juega a la cuerda, invita a los pequeños que la rodean a saltar también, para olvidar por un rato que su casa es una maltrecha carpa de hule instalada en los jardines de una plaza pública.


Decenas de familias comen y duermen en las jardineras del zócalo capitalino, se respira en el aire el humo de los anafres en los que cocinan y el hedor del campamento callejero que cumple más de dos meses.


Ciudadanos, ajenos a la desgracia, transitan ensimismados, se sientan alrededor de los improvisados hogares para leer, textear o descansar. Un extranjero curioso se detiene y hunde su mirada en los desplazados de Zaachila, son casi sesenta viviendas de dos metros cuadrados cada una.


Frente a ellos está el Palacio de Gobierno, del cual entran y salen funcionarios prolijos, impecables, a quienes resguardan guaruras de lente oscuro y rostro adusto. Las familias apenas los miran, ya con indiferencia, ya resignados al olvido.


Las moradas improvisadas con lonas y hules, han sido el resguardo de niños y niñas durante los últimos huracanes y terremotos que han cobrado vidas en todo el territorio del país.


La solución para que ellos abandonen la indigencia luce lejana, pues el conflicto se enfrió, la basura dejó de ser tema importante, la cabeza de su líder vale un millón de pesos y está prófugo, el tiradero donde pepenaban dejó de ser su hogar, ahora lo controlan otros, pues se convirtieron en los peones sacrificados de una despiadada partida de forcejeo político del que son damnificados, pero de esos que no importan.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.