Ante el descrédito y la crisis institucional del Poder Legislativo, la 63 legislatura del estado tiene el gran reto de impulsar la conformación de un parlamento abierto, que no sólo cumpla con la transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción, sino que abra espacios de participación ciudadana en su toma de decisiones, señaló el comisionado del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (IAIP), Juan Gómez Pérez.
Al participar en la mesa de análisis Transparencia y Anticorrupción, en la sede del instituto, dijo que por disposición de la nueva ley estatal de transparencia el Poder Legislativo estatal pasó de 20 a 60 las obligaciones en la materia a cumplir, lo que sin duda ayudará a impulsar el parlamento abierto porque ahora deberán hacer públicos las leyes, decretos y acuerdos; los diarios de debates; la asistencia; estudios e investigaciones; las intervenciones en tribuna; entre otras muchas.
Actualmente, dijo, el sistema de democracia indirecta está en crisis, “ya no es suficiente para llevar a cabo algunas iniciativas ciudadanas, por eso han tomado auge temas como las candidaturas independientes y los mecanismos de democracia directa, como el referéndum, plebiscito, consulta ciudadana y audiencias públicas, como una forma de ir atemperando ese descontento social con las figuras de representación pública”.
Ante los comisionados Francisco Álvarez Figueroa y Abraham Isaac Soriano Reyes, así como el representante del Colegio de Contadores Públicos de Oaxaca Mateo Rafael Morales Arango, subrayó que sólo a partir del 2010 el Poder Legislativo tuvo una composición plural, “entonces llevamos poco más de un lustro con un Congreso composición de esa naturaleza, que rompe con el poder hegemónico”.
Manifestó que otro reto es que el Congreso se convierta verdaderamente en un espacio de debate serio, responsable, donde los ciudadanos puedan conocer las diferentes posiciones de los legisladores, la forma en que se construyen los consensos y las leyes.
Por su parte, el comisionado presidente del IAIP, Francisco Álvarez Figueroa, dijo que sin dejar de reconocer que existen causas sociales de la corrupción como fallas en el Estado de Derecho, deteriorada impartición de justicia, deterioro económico y desigualdades sociales extremas, también hay factores individuales que la propician.
“Pero además hay que distinguir la corrupción de ventanilla de aquella que se da en serio, de aquella que mueve miles de millones, de aquella producto del tráfico de influencia, de aquella que se da a cambio de prebendas en las licitaciones públicas”.
“Debemos preguntarnos ¿a quién le rinde cuentas el Congreso?, ¿quién fiscaliza al fiscalizador?”.
Juan Gómez Pérez.
LAS NUEVAS OBLIGACIONES
60 obligaciones de transparencia tiene como sujeto obligado el Poder Legislativo.
