La llegada de Joe Biden y Kamala Harris a la presidencia y vicepresidencia de Estados Unidos, respectivamente, ha generado a la comunidad migrante un escenario de esperanza, pero a la vez incertidumbre respecto de las reformas migratorias pendientes para aquel país, señaló Isaí Pazos, integrante de la agrupación migrante Organización Regional Oaxaqueña: ORO.
"Este es un momento en donde la comunidad está atenta a saber qué va a pasar y a saber si ocurrirá lo mismo que pasó, en su momento, con la llegada de Obama en que había gran expectativa que no se concretó", expuso en entrevista telefónica.
De entrada -expuso-, hay un clima de tranquilidad de saber que el gobierno del Donald Trump, caracterizado por una política xenofóbica y antimigrante, ha concluido. Por otro, la llegada de Harris con quien la población latina se siente identificada.
La toma de protesta del miembro del partido demócrata, Joe Biden, como presidente de EU, y Kamala Harris como vicepresidenta -expuso- dio la impresión de que será un gobierno abierto e incluyente.
“Esta administración pareciera que no sólo está abierta a incluir a la comunidad migrante, sino a la comunidad en general. Es una administración que en su inauguración se vio muy claro lo que el presidente hoy en día quiere hacer, que es incluir a todos", dijo Pazos.
"En la inauguración demostró eso, querer incluir a todas las nacionalidades que existen en este país, es por eso que hay esperanza de que será positivo a la comunidad; ahora no hay que perder de vista que muchos políticos no cumplen lo que ofrecen, pero esperemos que en esta ocasión sea diferente”, agregó.
Promesas de campaña
Durante su campaña, Biden se comprometió a hacer de la reforma migratoria una prioridad de su gobierno. Su plan central es el camino hacia la ciudadanía. El proyecto, según ha trascendido en medios internacionales, es otorgar a ciertos inmigrantes un estatus temporal durante cinco años. Luego, les permitiría solicitar la residencia permanente (mejor conocida como «green card») pasado de ese tiempo, y si cumplen con ciertos criterios. Tres años después, les permitiría pedir la ciudadanía.
Finalmente, de su lado, la vicepresidenta Kamala Harris ha indicado en entrevistas a medios de su país que el proyecto migratorio busca crear un camino para que las personas obtengan la ciudadanía reduciendo los tiempos de 13 a 8 años, así como ampliar las protecciones para los dreamers y los beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).
“Esta administración pareciera que no sólo está abierta a incluir a la comunidad migrante, sino a la comunidad en general".
Isaí Pazos, Integrante de la agrupación migrante Organización Regional Oaxaqueña.
