PUERTO ESCONDIDO, Oaxaca.- Pequeños habitantes de la Ciudad de los Niños, -fundada por el sacerdote José Miguel desde hace 50 años- y que nunca habían visto el mar, llegaron a la Costa oaxaqueña para vivir esta nueva experiencia.
La Ciudad de los Niños alberga a menores desde los 2 años de edad, quienes en esta ocasión disfrutaron de este viaje de vacaciones, visitando algunas bellezas naturales de la región, “algo que nunca hubieran imaginado”, señaló el sacerdote Francisco Baruch Soriano, actual encargado de velar por estos pequeños, durante su visita a Puerto Escondido.
Hace 50 años (6 de febrero de 1958), la Ciudad de los Niños fue fundada por el sacerdote José Miguel Pérez García, que quedó establecida en la zona de Viguera, en la capital oaxaqueña, cuyo objetivo desde su creación como casa hogar, es velar, albergar, alimentar y dar educación a niños desprotegidos, de la calle o abandonados.
La noble labor ha sido apoyada por personas altruistas de las ocho regiones de Oaxaca, empresarios y asociaciones que con sus apoyos monetarios o en especie han permitido que en varias generaciones, salgan de aquí personas de bien.
Otro de los logros del padre José Miguel, fue fundar otra casa hogar en este destino turístico, aunque todavía no funciona como tal, porque aún no hay niños albergados en ella. Funciona para quienes vienen de Oaxaca capital, como en este caso, con estos niños que llegaron en plan de vacaciones, pero esperan, dijo el sacerdote Francisco Baruch, que pronto se haga una realidad la casa hogar de Puerto Escondido.
El sacerdote y seis voluntarios más se encargaron de la seguridad de los menores
En la Verde Antequera, los niños están distribuidos en cuatro casas hogares; las niñas se encuentran en Santa Rosa, mientras que los varoncitos se ubican en la casa ubicada en Viguera; en Etla hay otro hogar y es para pequeños de 2 a 6 años de edad; mientras que en Bustamante y Arista, en la ciudad de Oaxaca, se encuentran pequeños de nivel primaria, albergando y cuidando así a un total de 65 huérfanos.
El sacerdote Francisco Baruch señaló que es grave la situación en Oaxaca en cuanto a la pobreza y el aumento de pequeños en situación de calle, y la región de la Costa no es la excepción.
Explicó que por tal motivo esperan que este albergue, ubicado en la colonia Tamarindos de Puerto Escondido, pueda empezar a funcionar como los de la Verde Antequera; para ello, agregó, solicitan el apoyo de la ciudadanía e iniciativa privada de la zona.
“El trabajo no es solo recaudar fondos; el mayor trabajo está en administrarlos y brindar el cuidado a los niños; por ello, es muy importante el apoyo de los voluntarios, quienes hacen ese extenuante trabajo”, apuntó el sacerdote.
Agregó que hace falta multiplicar los esfuerzos para tender la mano a los niños que lo requieren, por lo que esperan contar con la generosidad de muchos, para dotarlos de alimentos, ropa, calzado y educación, y así continuar con esta misión: “Dar la mano cristianamente a niños que la vida los ha tratado mal”.
Señaló el presbítero que todo aquel que quiera contribuir a esta causa, puede comunicarse al teléfono 951 51 27 900.
Mientras tanto, 65 niños y algunos adultos, disfrutaron de este viaje de tres días en la región, gozando las aguas del río de la Barra de Colotepec, que tiene una baja profundidad y cero corrientes.
Dentro del grupo viene “Catita”, de 38 años de edad, y quien lleva 36 años albergada en la Ciudad de los Niños, y que padece de retraso mental, además de ser sordomuda.
Los que más disfrutaron de este paseo fueron los menores de 2 a 15 años de edad, que jugaron en el agua, olvidándose de la situación que viven, donde convivieron con familias que se encontraban en dicho río y quienes generosamente les obsequiaron algunos refrescos y botanas para que disfrutaran.
