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Luego del sismo abandono oficial en Mariscala, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

MARISCALA DE JUÁREZ, Oax.- A dos meses del terremoto del 19 de septiembre, decenas de familias de este municipio de la región Mixteca que resultaron damnificados, están refugiados debajo de árboles, lonas o plásticos en los patios de lo que fueron sus casas, porque aún no ha llegado la ayuda gubernamental para la reparación y construcción de nuevas viviendas.


Aunque algunas han decidido regresar a las maltrechas casas para guarecerse del frío de fin de año, porque en la intemperie es casi intolerable.


Además, si bien la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) levantó el censo de daños, dejó fuera a una gran mayoría de damnificados porque solamente incluyó a 155 de alrededor de 600 viviendas en el levantamiento.


Con justa razón dicen los damnificados que "Oaxaca no solamente es el Istmo de Tehuantepec, sino también la Mixteca".


“Ese es el enojo de nuestro pueblo; en el Istmo todo se derrumbó, pero aquí también hubo daños, sin embargo, la Sedatu los ha minimizado”, afirmó la presidenta municipal, María Antonia Lucero Martínez.



A pesar de los daños, los damnificados han vuelto a sus maltrechas viviendas. FOTO: Mario Jiménez

Censo selectivo


En esta municipalidad, se desconoce la razón o los parámetros utilizados por la Sedatu para incorporar o no a las viviendas perjudicadas en el censo, a pesar de los evidentes perjuicios.


Aparte de esto, el personal de la Sedatu enviado únicamente revisó 255 casas de las aproximadamente 600 deterioradas parcial y totalmente, pero de estas, solamente a 155 asignó un folio para recibir la ayuda gubernamental.


“A cada rato nos preguntan enojados los damnificados ¿por qué ellos sí y nosotros no; lamentablemente, esto no depende del ayuntamiento”, apuntó.


De esta manera, quienes no fueron incorporados están a la espera de un segundo censo para que sean incluidos en el financiamiento gubernamental, porque carecen de dinero para sufragar la reparación o reconstrucción.


“Muchas personas ya quieren irse a los Estados Unidos o Canadá, porque no hay otra opción. El terremoto nos pegó en la economía; aquí no hay fuentes de empleo y el campo ya no da. De nada sirve quedarse aquí”, anotó.



Las casas censadas, pero siguen recibir ayuda sus propietarios. FOTO: Mario Jiménez

Sin tarjetas para reconstrucción


Sin embargo, quienes fueron incluidos en el censo, también aguardan impacientes que la Sedatu regrese a entregar las tarjetas de débito del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), para poder tener nuevamente un techo.


“Al inicio nos ayudó el gobierno estatal y la sociedad civil con despensas, lonas, láminas y colchonetas, pero hasta ahí. Lo que se necesita ahora es el apoyo para la reconstrucción, porque muchas familias viven en los patios casi a la intemperie”, apuntó.


Esa es la razón por la que algunos damnificados han determinado regresar a sus viviendas ante la llegada del frío, a pesar del riesgo de venirse abajo ante eventuales réplicas o sismo.


El día del derrumbe


MARISCALA DE JUÁREZ, Oax.- “Con el temblor se cayó mi casa que pude hacer con tanto sacrificio; fui al mercado a comprar mis cosas y al regresar ya todo estaba todo tirado. Mis muebles quedaron enterrados, mis trastes, hasta mi virgen de Guadalupe. Espero la ayuda del gobierno porque ahora si no tengo como hacer otra; trabajo medio turno en la tortillería porque cuido a mis papás y me pagan nada más 50 pesos. Si no sale para comer mucho menos para la casa, ni baño tenemos. Tenemos que bañarnos en la noche para que no nos vean”: Dolores Rodríguez Michaca, damnificada, madre soltera de tres hijos.


Hubo censo, falta ayuda


MARISCALA DE JUÁREZ, Oax.- “Se cuarteó muy feo mi casa y nos dijeron que nos saliéramos porque podía venir otro temblor y caerse. Entonces pusimos una lona en un terreno, mi esposo y mis tres hijos, por miedo a que nos pasara algo. Pero, ya mejor volvimos a entrar, pues hace mucho frío; (la Sedatu) censó la casa, pero nadie ha regresado con el apoyo que nos ofrecieron y eso que ya pasaron dos meses”: Paula López Vargas, damnificada.


A la espera de ayuda



La familia completa sobrevive debajo de lonas. FOTO. Mario Jiménez

MARISCALA DE JUÁREZ, Oax.- Mientras llega la comprometida ayuda gubernamental, doña Gloria María Ramírez Jiménez no le queda otra que malvivir debajo de unas lonas que amarró en el patio, ante las ruinas en que quedó su vivienda.


“Pues no hay de otra, no tengo a dónde ir. Me aguanto el frío, ni modos, porque estoy sola, no tengo nadie quien me ayuda”, asentó.


De hecho, todo lo que perdió casa, muebles y algunos enseres, lo pudo obtener por su trabajo en el servicio doméstico desde hace más de 20 años, porque quedó viuda hace 28 años.


“Con mi marido hicimos la casa, todo lo demás, lo he podido hacer sola; he trabajado con una comadre, cuidándole a sus hijas, haciendo comida, lavando, planchando. Así, en abonos, compré el ropero, la televisión, la estufa, lástima que todo quedó entre los tabiques”, señaló.


Ante su tragedia, el apoyo del gobierno constituye la única posibilidad de volver a tener un techo, porque si bien, es madre de siete hijos, ninguno se ha comunicado ni interesado por conocer su situación.

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