Integrantes del Partido Unidad Popular (PUP) y de la Asamblea de los Pueblos Indígenas (API) marcharon la mañana de ayer desde el mercado zonal de Santa Rosa hasta el zócalo capitalino, allí instalaron un plantón para exigir a las autoridades la entrega de recursos.
Asimismo, los disidentes pidieron impartición de justicia por el homicidio de su líder, Heriberto Pazos, a propósito de la conmemoración, según mencionaron, del 99 aniversario luctuoso de Emiliano Zapata.
“A 8 años de sus asesinato y teniendo varios detenidos, cómo es posible que no sepan quien lo mandó a matar”, señaló Turbal Pazos, hijo del líder ajusticiado.
De acuerdo con los manifestantes, el Gobierno del Estado está fallando con las comunidades oaxaqueñas pues no cumple con promesas y pactos de apoyo.
"No administran los recursos, nadie sabe en qué se los gastan pero en los pueblos no llega nada", aseveró Rufino Merino.
En ese mismo sentido, los dirigentes detallaron que las autoridades les han quedado mal con obras de caminos y puentes, construcción de aulas, clínicas, introducción de agua potable, y sobre todo, apoyo a los campesinos.
"Estas comunidades no se van por intereses, sino por el bien común y la igualdad social, eso es lo que buscamos, que se pueda vivir así. Que se cumplan los acuerdos, sus firmas, toda la serie de proyectos que ellos llaman desarrollo económico." dijeron.
Por último, los inconformes pidieron un "alto" al hostigamiento contra las organizaciones sociales oaxaqueñas, pues, según ellos, las autoridades, lejos de apoyar y escuchar a la colectividad organizada, han llegado a verla como sus principales enemigas.
