La Unión de Comunidades y Pueblos Indígenas (Undeci) nombró como su nuevo dirigente a Ernesto Merino Ramírez, hijo del fundador y dirigente, Rufino Merino Zaragoza, fallecido recientemente por complicaciones en su salud ocasionadas por el coronavirus.
En un comunicado, la organización informó que las bases y la dirección política colectiva de la Undeci decidieron ratificar el nombramiento provisional de Merino Ramírez, para encabezar la dirección en calidad de coordinador general.
Expuso que el nuevo dirigente junto a las bases y a las organizaciones democráticas a nivel local, estatal y nacional, lucharán contra los verdaderos enemigos, como la explotación, la pobreza, el sistema capitalista depredador y exterminador, así como contra los intereses individuales de propios y extraños, quienes ven al pueblo como botín político.
Llamó a la unidad, a la suma de esfuerzos y voluntades respetando los diversos enfoques de las organizaciones de izquierda, porque la violencia criminal, la venganza ancestral, los asedios y ataques a sus hermanos, los aleja al menos momentáneamente del objetivo de los pobres y despojados, en este caso, la liberación total junto a quienes sufren esta situación, del sistema y del engaño de falsos redentores y gobernantes reformistas, quienes contribuyen con la clase del poder.
Llamado de unidad
Convocó a dirimir diferencias como hermanos y a sumarse a la lucha de aquellos quienes lo mismo la dan por los medios de la movilización y hasta con su propia vida por el objetivo del poder popular.
“Los adversarios son aquellos que explotan, los que roban y los que discriminan”, asentó.
Destacó que la unidad permitirá la libertad del pueblo, el poder y la justicia para todos y en especial para los diferentes, la paz y el auto desarrollo de todos juntos, a quienes desde abajo y a la izquierda no dejan de luchar hasta conseguirlo o morir por ello.
La Undeci dijo que desde hace muchos años, junto a la pobreza, la explotación, la discriminación, el olvido y la omisión, el despojo, la injusticia y la intolerancia, la violencia se ha enraizado en diversos pueblos y comunidades al grado de convertirse en una lucha fratricida de exterminio y limpieza inter e intraétnica.
“Hasta ahora parece que no tenemos salidas civilizadas, concertadas y de reconocimiento al derecho comunitario y civil de organizarnos y participar como un solo pueblo explotado que durante cientos de años ha podido, a pesar de todo coexistir y aun sobrevivir”, apuntó.
Ni las balas
“Hace apenas unos cuantos días, la peste actual que sufre y enfrenta toda la humanidad, cobró la vida de nuestro compañero líder y coordinador, Rufino Merino Zaragoza, que ni las balas, ni la violencia inaudita, le pudo arrebatar”, expuso Undeci.
