El 4 de septiembre del año en curso se publicó el Periódico Oficial del Estado (POE) la adición al artículo 20 Bis a la Ley de Niñas, Niños y Adolescentes, aprobada por el Congreso, que prohíbe la venta y suministro de comida chatarra y bebidas azucaradas a menores de edad, por lo que legalmente entró en vigor.
La adición, que generó un debate estatal y nacional respecto a la efectividad de medidas prohibitivas para regular el consumo de estos alimentos, fue aprobada por el pleno camaral el 5 de agosto pasado.
Cabe destacar que la adición a la ley fue publicada sin ninguna adición, por parte del gobernador del estado Alejandro Murat Hinojosa.
La diputada del partido Movimiento de Regeneración Nacional, promotora de la adición, Magaly López Domínguez, dijo que la entrada en vigor de la nueva disposición representa un gran avance en la lucha para erradicar los grandes problemas de salud pública que son: la obesidad y diabetes en las niñas y niños.
Dijo que la obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas en nuestro país, pues se tiene el índice más alto en América Latina, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Oaxaca ocupa el segundo lugar entre los estados con más obesidad en adultos y el primer lugar con obesidad infantil. Alrededor de 28 de cada 100 niñas y niños del estado de entre 5 y 11 años padecen sobrepeso u obesidad, según los Servicios de Salud de Oaxaca.
Subrayó que por esta razón es necesario adoptar en Oaxaca medidas más eficaces que tiendan a eliminar por completo esas formas de malnutrición, como son el consumo e ingesta de bebidas azucaradas y alimentos envasados de alto contenido calórico entre menores de edad, que cada vez va en aumento.
Llamó al gobernador Alejandro Murat a cumplir con lo mandatado en la ley y realizar, a la brevedad, una campaña de socialización del contenido de la misma, a fin de que los ciudadanos tomen conciencia sobre la importancia de que los niños y niñas consuman alimentos nutritivos y tengan hábitos saludables.
López Domínguez agradeció el apoyo y participación por parte de la ciudadanía en la construcción de esta medida jurídica. Destacó que en todo momento se escucharon las posturas del sector empresarial para puntualizar que esta ley no atenta contra los pequeños comercios, que expenden refrescos y alimentos con alto contenido calórico.
