Desde hace siete años en que nació Ernesto, Liliana, su madre, se vio obligada a transitar por un camino largo y minado de artimañas colocadas por C.I.H. para evadir su responsabilidad alimentaria como padre del menor de edad.
Al estar en un proceso de separación por violencia familiar, C.I.H. quiso condicionar el regreso de Liliana -también nombre ficticio- a cambio de responsabilizarse. Al no encontrar una respuesta afirmativa decidió negarle el apellido y el reconocimiento legal a su propio hijo.
“Con el tiempo regresamos y estuvimos viviendo juntos, pero tampoco se hizo responsable de los gastos. Quien asumía toda la responsabilidad de los gastos era yo. Hace dos años nos separamos definitivamente y es la hora en que no aporta nada. En 7 años lo único significativo que le ha dado a su hijo es una Tablet”.
Durante el lapso en que estuvieron viviendo como pareja, C.I.H., quien ya tenía dos hijas, evadió el otorgar su apellido a su hijo y Liliana no ha podido iniciar un proceso legal de demanda de pensión puesto que el primer paso sería el reconocimiento de paternidad.
“Aun cuando vivimos un tiempo juntos no quiso registrar a nuestro hijo. Siempre dio largas, al final entendí que no le convenía que nuestro hijo tuviera sus apellidos porque de esta manera podría demandar pensión”, dijo.
Al señalar que existe desconfianza y poca credibilidad en las instituciones, indicó que una de las últimas opciones que les queda a las mujeres es denunciar públicamente a los deudores y de esta manera visibilizar la problemática.
“Tengo que dobletear trabajo. Voy a la oficina, regreso a casa a revisar tareas, a hacer comida, a hacer aseo. Es una necesidad importante la existencia de leyes que los obliguen o sancionen por no asumir una paternidad responsable”, indicó.
Liliana será una de las decenas de mujeres que se sumarán el próximo lunes 12 de julio a la protesta denominada “Tendedero de denuncias” convocada por la colectiva Las Constituyentes Mx en la Plaza de Santo Domingo de Guzmán a las 17:00 horas.
