La Asamblea Oaxaqueña en Defensa de la Tierra y el Territorio denunció que existe una grave situación en muchas comunidades indígenas afectadas por la pandemia del coronavirus y manifestó su rechazo al regreso presencial a clases en el ciclo escolar 2021-2022.
En una comunicación, esta organización de lucha, integrada por comunidades, organizaciones, colectivos y sindicatos, expuso que la pandemia se agrava por los deficientes servicios de salud pública, los cuales no cuentan con personal médico, medicamentos, equipo e instalaciones adecuadas.
Explicó que en los hospitales de Juchitán, Tehuantepec, Matías Romero, Ixtepec y Salina Cruz están saturados, mientras el hospital del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) de Juchitán permanece cerrado por falta de presupuesto.
Además, explicó que en el Bajo Mixe, la situación es extremadamente grave, pues a pesar de reportarse cientos de contagiados y en auge un brote de dengue, el hospital de María Lombardo de Caso se encuentra también cerrado.
Observó que en el resto de la zona Mixe se reportan decenas de contagios entre graves carencias en el hospital básico comunitario de Tamazulápam del Espíritu Santo.
Aparte de esto, mencionó que autoridades de Santiago Yaveo, San Mateo del Mar, Santa María Chimalapa, San Juan Guichicovi, San Francisco Yatee, San Juan Ñumi, Tezoatlán de Segura y Magdalena Tequisistlán han denunciado la falta de atención integral a la salud.
Solicitan brigadas médicas
También, detalló que en la región de la Costa, aumentaron gravemente los contagios y fallecimientos, mientras los hospitales de Río Grande, Puerto Escondido y Santos Reyes Nopala, carecen de insumos, medicamentos y personal médico.
Detalló que en la Sierra Sur, el hospital comunitario de San Jacinto Tlacotepec, se encuentra igualmente cerrado por falta de personal, material y medicamentos, mientras la Sierra Norte no solamente atraviesa un aumento de los contagios, sino también enfrenta la ausencia de atención a las decenas de comunidades impactadas por las recientes tormentas, las cuales requieren de manera urgente de maquinaria para la rehabilitación de los caminos, láminas, cobertores, colchonetas y apoyos alimenticios.
De este modo, requirió la creación y operación de brigadas médicas donde existen focos de contagio y de brotes de dengue en el Bajo Mixe, así como el equipamiento y dotación urgente de medicamentos, personal médico y materiales a todos los hospitales y centros de salud del estado.
De igual manera, rechazó el regreso a clases presenciales y exigió se garantice la salud como un derecho fundamental de los niños y jóvenes.
Por último, exigió a los gobiernos federal y estatal garantizar las condiciones de seguridad sanitaria en todas las escuelas del estado y dotarlas de la infraestructura y servicios básicos, especialmente agua potable y energía eléctrica, para el regreso a clases presenciales.
