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Con esquizofrenia, mayoría de reclusos en penal psiquiátrico de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

Alrededor del 77 por ciento de los 99 personas privadas de su libertad en el Centro de Readaptación Social Especializado (Cereso) en Pacientes Psiquiátricos padece esquizofrenia, enfermedad mental que se caracteriza por alteraciones de la personalidad, alucinaciones y pérdida del contacto con la realidad.


El director del penal psiquiátrico, Daniel Ramírez Cruz, informó que el resto sufre trastornos mentales provocados o inducidos por el consumo de alcohol o drogas. Un 10 por ciento de las personas privadas de su libertad en esta cárcel presentan un trastorno considerable que los limita en las actividades deportivas o laborales.


“Algunos tienen un trastorno psiquiátrico genético, y en algunos es inducido por algunas sustancias. En ese momento, ellos cometieron el delito pero no se dieron cuenta de lo que hacían, lo hacen sin dolo. No estaban completamente conscientes, por eso no los pueden ingresar a otro Cereso”.



Muchos de los delitos por los que han sido encarcelados son por parricidio (asesinato de su padre), los demás son lesiones y robo. Estos últimos, generalmente son llevados a cabo por aquellos con trastornos inducidos por sustancias.


Por su enfermedad, explicó Ramírez Cruz, son considerados como inimputables al no cometer los delitos con dolo o no estar conscientes de sus acciones. Es por eso, que sus condenas son reducidas y oscilan entre los 15 y 20 años y son consideradas como condenas de seguridad; dependen también de la valoración que realice el psiquiatra perito que ordena el Juez que lleve el caso.


“Solamente que alguien se compruebe que a lo mejor estaba consciente de lo que hizo, se les da una pena similar a un recluso con un estado de salud considerado dentro de los parámetros normales”.


Los reclusos son proclives a presentar episodios psicóticos, por lo que son medicados. Hasta el momento, dijo, ninguno ha tenido un momento de este tipo.




Los reclusos del ala psiquiátrica viven apartados de la población general. FOTO: Giovanna Martínez

Aunque se ha logrado incrementar el suministro de medicamentos y mejorado su alimentación, detalló que se busca a través de convenios con instituciones educativas como la Universidad Regional del Sureste (Urse) y la Universidad La Salle, que tengan otro tipo de tratamientos y terapias.


“El medicamento los va a remitir en un solo sentido, los tendrá adormilados. La intención es quitarles los medicamentos para que ellos vuelvan a ser funcionales y aprovechen todas sus capacidades”.


Como parte de las tareas para lograr su reinserción social, dijo, se realizan actividades deportivas y se les capacita para el trabajo. Unos se dedican a la elaboración de bolsas, hamacas, jardinería, costura de balones y en la siembra de hortalizas.

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