HUAJUAPAN DE LEÓN, Oaxaca.- El dirigente del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ), Omar Esparza Zárate, dijo que este 23 de agosto se cumplió el primer año en que Sergio Rivera Hernández fue levantado por sujetos desconocidos en la Sierra Negra del estado de Puebla y desde esa época hasta ahora, siguen esperando que aparezca con vida.
Esparza Zárate agregó que ha sido un año complicado, pues han estado exigiendo a las autoridades la presentación con vida del defensor de la tierra; sin embargo, entre las demandas también está la localización de Rivera Hernández, pero hasta este momento no se ha tenido éxito, pues en mayo de este 2019 acudieron al domicilio de la esposa de Sergio Rivera 20 hombres fuertemente armados, quienes irrumpieron y allanaron parte de sus pertenencias.
Especificó que “el problema en la Sierra Negra no es nuevo, este tiene ver con los megaproyectos que han ido avanzando al lado de todo el territorio mexicano; sin embargo, la nueva administración en vez de cancelar este tipo de proyectos, lo que hizo es abrir una caja de pandora al no cancelar las construcción de las mineras o de las hidroeléctricas que están en este país y lo que ha dejado es la puerta abierta para que grupos que trabajan para empresas como bandas del crimen organizado, policías o paramilitares, agredan a quienes se oponen a estos proyectos“.
Refirió que existen pronunciamientos que revelan que mucha de la violencia ejercida con los defensores de la tierra y el patrimonio, se derivan de las políticas neoliberales que han estado presentes en nuestro país.
Indicó que “la desaparición de Sergio es producto de este tipo de empresas y de esta mal llamada mal reforma Energética y lo que nosotros hemos exigido a las autoridades es que primero ubiquen a nuestro compañero y hasta hoy sabemos que ellos como autoridades no están actuando como debe de ser, primero porque llegaron a buscar a Sergio Rivera en mayo en la casa de Consuelo Carrillo, quien es la compañera, en un operativo que violó su integridad”.
Especificó que este tipo de hechos son acciones que siguen cometiendo contra los integrantes de la familia para tratar de intimidar; sin embargo, no son unos cuantos los que siguen alzando la voz, sino que son todas las comunidades indígenas, por lo que exigieron justicia.
