PETIT-GOAVE, Haití.- El huracán Matthew embistió el martes contra la punta sudoccidental de Haití con arrasadores vientos de 233 kilómetros por hora (145 mph) e intensas lluvias, los cuales arrancaron techos y tumbaron árboles en esa área pobre y principalmente rural, además de dejar ríos crecidos y abarrotados de escombros.
Al anochecer, al menos 11 muertes habían sido atribuidas al meteoro durante su avance de una semana por el Caribe. Pero como un puente crucial había desaparecido, los caminos estaban intransitables y la comunicación telefónica fue interrumpida en el área más golpeada de Haití, no había forma de conocer la cifra de muertos o heridos.
Cinco muertes en Haití
Se considera que la tormenta causó al menos cinco fallecimientos en Haití, incluida una persona cuya casa fue aplastada por un árbol en Port Salut y un hombre de 26 años que se ahogó mientras trataba de salvar a un niño que había caído a un río crecido, señalaron las autoridades. El niño fue rescatado.
El alcalde en la inundada Petit Goave reportó que dos personas murieron allí, incluida una mujer que perdió la vida cuando le cayó encima un poste de luz.
Matthew podría llegar a la Florida el jueves por la noche y avanzar hacia el norte por la costa oriental de Estados Unidos durante el fin de semana, indicaron los meteorólogos. El pronóstico provocó que miles de estadounidenses salieran a abastecerse de alimentos, combustibles y demás artículos de emergencia.
La peligrosa tormenta de categoría 4 — que en un momento fue la más potente en la región en casi una década — llegó a eso de la madrugada al país más pobre del hemisferio occidental, haciendo impacto en una zona de Haití donde muchos habitantes pobres viven en endebles casuchas de madera.
Continúa su avance
En República Dominicana, donde cuatro personas murieron a causa de Matthew, los grupos de socorro habían evacuado a 21.000 personas de zonas consideradas de alto riesgo y mantenían la alerta en gran parte del país porque se esperaba que las lluvias continuaran hasta el miércoles.
Hacia las 20:00 del este de Estados Unidos (2100 GMT), el centro de la tormenta tocaba tierra en el oriente de Cuba. Se desplazaba en dirección norte a cerca de 15 kilómetros por hora (9 mph). Sus vientos máximos sostenidos se redujeron levemente a 220 kilómetros por hora (140 mph).
En las Bahamas, el primer ministro, Perry Christie, expresó su preocupación sobre el huracán que se espera sacuda el archipiélago frente a la costa este de Florida.
"Nos preocupa porque no controlamos a la naturaleza", señaló.
