“Pueden ser muchas causas, pero las más comunes que experimentaron la personas durante esta etapa de encierro fueron la frustración, la ira, el coraje y esa sensación apocalíptica de que los privaron de su derecho a salir, es decir, la gente antes no salía, pero sabía que en cualquier momento podía salir. Y ahora por más que quieras, pues no puedes, entonces pues fue todo; esa ansiedad, desesperación, enojo, todo lo que causa el estar mucho tiempo encerrado en un solo lugar”, señaló la psicóloga María de los Ángeles Hernández sobre las probables causas que originaron que en la capital se dispararan los casos de maltrato animal.
En días pasados, la administración municipal informó que durante la etapa de confinamiento por el brote y propagación de COVID-19, el número de casos de violencia en contra de los animales de compañía o mascotas aumentó, a tal grado de que fueron recibidas al menos 140 denuncias desde enero pasado.
En ese sentido, la especialista argumentó que la presencia de los síntomas antes mencionados es hasta cierto punto normal, sin embargo, lo que no es normal es la vía o forma de desahogo de los sentimientos causados por toda esta situación, pues si bien es natural expresar emociones, la agresión es algo que requiere atención especial.
“Es válido llorar, es válido si quieres hasta gritar o desesperarse, lo que no es válido, ni está bien es el hecho de que, como ya te enojaste por no poder salir, por no poder llevar tu vida como antes, por estar casi 24-7 en casa haciendo todo, te desquites con un ser indefenso como puede ser un gatito o un perrito, que son las especies de mascotas más comunes”, dijo.
Por su parte, Andrea, quien es veterinaria y voluntaria rescatista de animales en situación vulnerable, atribuyó estas cifras alarmantes al ‘encierro’ y contó algunos que ella recibió durante esta etapa de confinamiento.
“Me llaman y me preguntan si me pueden traer a un perrito, un Husky, porque está malito y no quiere comer. Cuando llegó, venía deshidratado, como adormilado y tembloroso; entonces a la nena se le sale decir que está así desde que la mamá le pegó. Y sí, efectivamente, el perrito pues venía mal porque no tomaba agua, la señora le cambió la dieta de un día para otro a solo croquetas y pues el perrito lo resintió”, narró.
Y aseguró que “las formas de violencia o maltrato animal no solo es golpearlos o patearlos, agredirlos… también los estás maltratando si los subes a la azotea a pleno rayo de sol y sin agua. Los estás maltratando si los tienes en la lluvia, mojándose o con su casa llena de humedad… el maltrato animal no es solo agresión, son distintos tipos, que quede claro”, precisó.
Cabe señalar que las autoridades de la ciudad están facultadas para aplicar multas por maltrato animal, la cuales pueden ir desde una amonestación con apercibimiento, una sanción económica, un arresto hasta por 36 horas o, en el caso de involucrar a establecimientos comerciales, la clausura y revocación de licencias.
