Tehuantepec, Oax.- Hacer cine desde adentro, sin estereotipos ni imposiciones, sino mirar la realidad que se tiene sin caer en lo folclore, es la propuesta de Juan Pablo Villalobos, un joven cineasta nacido en Tehuantepec, Oaxaca.
Con su filme “¿Qué ha sido hasta ahora tu continuo errar?” ganó el primer lugar nacional por el jurado joven al mejor cortometraje en el Festival de Cine Contemporáneo Black Canvas 2020.
De este cortometraje, Juan Pablo busca “vernos desde una manera no impuesta como quieren los de afuera que nos veamos a nosotros mismos”, lo cual sabe que no es algo sencillo de lograr, debido a que la zona de ubicación de su filme, el Istmo de Tehuantepec, se ha creado un “cliché o arquetipo”, sin embargo, esta zona es mucho más porque ha vivido cambios y migraciones internas de cultura.
“Este premio es una puerta para seguir impulsando cine independiente, porque justamente es lo que hago, filmar aquí en Tehuantepec y en el resto de la región, ver la realidad y al ser humano. Mi inspiración fue uno de mis profesores, Jorge Ayala Blanco, gracias a él conocí la crítica y entendí que hay películas que se pueden filmar desde una conciencia formal”.
Durante 15 años el cineasta oaxaqueño estuvo ausente de sus orígenes zapotecos, y ahora a su regreso, lo que le interesa es hacer un cine diferente sin caer en estereotipos, por eso está en constante búsqueda de plasmar otras realidades, otras formas de decir que el Istmo de Tehuantepec -donde están asentadas culturas como los ikoots, mixes, chontales y zoques– también es un territorio de migraciones variadas de otras zonas del país, por eso considera que no es una cultura pura, sino cambiante y en constante transformación.
A pesar de que cuenta con una formación profesional en el cine y también con estudios en Historia, sus orígenes en el séptimo arte surgen a partir de su niñez cuando observó que los cines comunitarios fueron cerrados y obligadamente desde la televisión fue creándose esta pasión, que más tarde la complementa en la Cineteca Nacional en la Ciudad de México.
Desde un posicionamiento alternativo al cine establecido y ortodoxo, Pablo Villalobos también hace mención al retiro del fideicomiso al cine mexicano (que nunca ha obtenido), en la cual resaltó que no se trata de estar a favor o en contra, pero sí precisó que “el cine nacional está sustentado de la nada, se vive en una fantasía de industria, porque no existe tal, porque se ha dejado de pensar en el público”.
Añadió que de las 216 películas que se produjeron el año pasado (2019), se exhibe un porcentaje mínimo y eso no es culpa de los cineastas, sino de la parte de la exhibición de películas, donde existe una veta y un gueto al cine mexicano por las dos principales cadenas del país “Cinemex y Cinépolis”.
“Más allá de recargar todo el paso a la industria del cine en México, el fondo es que los artistas no se están comunicando con el público, además existe una corrupción importante en esas subcuentas, no se sabe que pasó en ese dinero, sin embargo, no dejo de reconocer a cineastas mexicanos que sí lo han dado todo”.
Pablo desde hace ocho años tiene un programa de cine club en su natal Tehuantepec, el cual impulsará de forma constante para que sea un espacio donde los jóvenes y menores de edad valoricen el séptimo arte como aprendizaje y educación.
