El cineasta mexicano Alonso Ruizpalacios aborda, en su segunda película, el que fuese llamado en su momento el "Robo del Siglo". Se trata de una ficción sobre el dueto de personajes que entraron una noche de navidad en 1985 al Museo Nacional de Antropología e Historia y hurtaron más de un centenar de piezas arqueológicas. Museo se exhibirá en el ciclo de aniversario de la asociación civil OaxacaCine, esta noche en el Teatro Macedonio Alcalá, con la presencia de su director.
El largometraje es ganador del Oso de Plata a Mejor Guion en la pasada edición de la Berlinale y conforma la selección de películas que se proyectarán en el Alcalá, en complicidad con distribuidoras.
En este caso, derivado del éxito a nivel mundial y a la extraordinaria recepción del público en los lugares donde se ha presentado, además de la enorme expectativa que ha generado, Cinépolis Distribución amplió el estreno nacional de Museo y una de las pantallas a las que llega es a la de OaxacaCine. Se trata del estreno nacional más grande a la fecha.
Alonso Ruizpalacios explora a los personajes con libertad
En la madrugada del 25 diciembre de 1985, a unos meses de haber experimentado dos de los terremotos más devastadores en su historia contemporánea, la Ciudad de México se despertó con otra noticia sorpresiva: el Museo Nacional de Antropología e Historia había sufrido un robo, resultado del cual se extrajeron de su interior más de 100 piezas que formaban parte del patrimonio arqueológico y cultural del país.
A ese hecho se le consideró en su tiempo como "El Robo del Siglo" y se le atribuyó a un grupo criminal dedicado a traficar ilegalmente con piezas de arte robado. Casi cuatro años después, las piezas hurtadas (o al menos la gran mayoría de ellas) serían recuperadas y se descubriría la verdadera identidad de sus autores.
Tomando como base esta anécdota, el cineasta y guionista Alonso Ruizpalacios -quien saltó a la fama por su ópera prima Güeros-, desarrolla una trama, la cual no busca reconstruir con precisión ni hacer una dramatización de los hechos, sino más bien alejarse un poco de ellos en pos de privilegiar una ficción que le permita desarrollar con más libertad tanto la historia como a sus personajes.
El público verá en Museo un acercamiento a Juan Núñez (Gael García Bernal) y a Benjamín Wilson (Leonardo Ortizgris), dos jóvenes de clase acomodada y estudiantes de Veterinaria, quienes viven en Satélite (por lo que ellos mismos se denominan Satelucos), y que en este relato toman el lugar de los autores reales del famoso hurto (Carlos Perches Treviño y Ramón Sardina García, respectivamente).
De alguna forma, el tema del crimen perpetrado por el dueto de Juan y Benjamín en Museo parece una extensión y ampliación de un concepto con el cual Ruizpalacios ya jugueteaba en Verde, un cortometraje realizado entre este trabajo y su filme debut previo. En él, a un guardia de seguridad de una camioneta de valores se le presenta la oportunidad de robarse una bolsa repleta de dinero, y la toma más por un impulso del instante que por un acto premeditado, arrepintiéndose de ello minutos después.
Aquí, los motivos por los cuales la pareja protagónica planea y ejecuta el robo, pareciese tener como único objeto el obtener una ganancia económica. Pero si se mira más de cerca, es evidente que dicho objetivo es en realidad una mera fachada para llevar a cabo un acto, el cual se sienten compelidos a ejecutar por otras razones, pero que irónicamente ellos mismos desconocen.
Una de estas razones parece desprenderse del tedio y la monotonía en que ambos personajes viven. Sobre todo Juan, a quien el ambiente familiar le resulta algo especialmente inaguantable y sofocante, rodeado de hermanas y parientes que a él le parecen particularmente odiosos y que se encuentran encabezados por su padre, siempre flemático y solemne (Alfredo Castro).
Su entorno resulta sutilmente opresivo para ellos, y al parecer no hay alguna forma de escaparse que no sea a través de una acción radical. Si el cuarteto de personajes estelares de Güeros encuentran en la búsqueda de un mítico músico una razón para romper con todo y lanzarse a la aventura, el dueto de Museo ve en la ejecución de este fenomenal robo, un vehículo de escape a su asfixiante cotidianidad.
Del mismo modo, si en Güeros Alonso Ruizpalacios desarrollaba una variante del Road Movie, en Museo edifica una suerte de filme de robo, donde vemos parte de la planeación y la ejecución del mismo y seguimos los pasos y esfuerzos de los perpetradores por vender lo obtenido, así como las consecuencias que se desprenden de su acción.
Museo tuvo su premier mundial en el marco del 68 Festival Internacional de Cine de Berlín, mejor conocido como Berlinale; allí obtuvo el Oso de Plata a Mejor Guion (otorgado a Ruizpalacios y a Manuel Alcalá).
Asimismo, en el Festival Internacional de Cine de Atenas, ganó la Atenea Dorada a Mejor Director. La película formó parte de la Selección Oficial del 16 Festival Internacional de Cine de Morelia en la categoría de Largometraje Mexicano y hoy llega a la pantalla de OaxacaCine.
