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Hace María Novaro el cine que vale la pena

Foto(s): Cortesía
Carina Pérez García

San Juan Evangelista Analco.- María Novaro (Ciudad de México, 11 de septiembre de 1950) manifiesta una sonrisa permanente, sus ojos se abren cada vez que un gesto de los analqueños le arrebata un gesto de ternura y agradecimiento. El asombro a flor de piel lo expresa sin tapujos. Es en un aula, en una silla de madera que comparte, en entrevista, sus impresiones sobre la comunidad, Oaxaca y sobre iniciativas relacionadas con el cine, en México.


La reconocida directora, guionista, editora y productora de cine mexicano acudió a este municipio de la sierra norte, a la clausura del Campamento Audiovisual Itinerante, apoyada por el equipo que fundó la cineasta serrana Luna Marán. Tras ver el resultado de tres semanas de trabajo, la diversidad de miradas para abordar a través de cortometrajes el tema central: Analco, historias, tradiciones y leyendas, habla de sus impresiones.


La banda filarmónica del pueblo ha puesto a todos a bailar en la cancha del municipio, a un costado del templo del siglo XVI. Ella se ha cubierto con una chamarra verde militar y un rebozo de bolita, también ha bailado jarabes, sones y ha recibido una botella de mezcal, dulces y frutas de temporada tras la tradicional 'regada'.


La autora de libros como Lola y Danzón, que se han llevado a la pantalla, habla como creadora, no como funcionaria. Y es que la cineasta está considerada para el nombramiento de directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), lo cual aclara que aún no es un hecho, pero consideración que la hace sentirse honrada.


¿Cómo te sientes en Oaxaca, qué impresión te deja el CAI?


"Había oído hablar mucho del CAI, pero no había tenido la fortuna de venir. Tampoco había visitado Analco. Me impresiona el ambiente, la cordialidad y la maravilla de comunidad. El resultado de lo que se logró en tres semanas y que vimos en los cortos me dejó asombrada. Este campamento tiene que resonar en todo el país, es muy especial; en México hacen falta más iniciativas así. El CAI alimenta mi percepción de las cosas y mi compromiso con estos programas".



Una vista panorámica de San Juan Evangelista Analco.

La cultura juegan un papel fundamental en esta transformación. ¿Cómo te sumas a este cambio?


"Hablo como cineasta. Yo creo que estamos en una transformación del país en la que tenemos todos que avanzar y participar. En este proceso la cultura es el gran vehículo para un dialogo nacional que nos está haciendo mucha falta y al que hay que darle toda la difusión, todo el peso. El diálogo cultural es parte de la pacificación y del rescate de nuestro país que está tan lastimado".


¿Y el cine?


"El cine y los cortometrajes que acabamos de ver son prueba de eso. Creo que el cine y los audiovisuales son el vehículo perfecto para que dialoguemos y nos reconozcamos en nuestras diferencias. México es pluricultural, diverso, qué mejor herramienta para reconocernos y disfrutarnos que el cine.


La exhibición es un reto que no ha sido superado en México, ¿qué propondrías?


"Desde hace mucho que el país nos está debiendo el garantizar el derecho de todos los mexicanos de ver lo que se hace en la república mexicana. Es un derecho que no se ha respetado y que tiene que garantizarse por encima de todo. Tenemos todos los mexicanos que poder ver lo que se hace en México. Es una gran tarea, pero es indispensable. Se produce mucho y con mucha riqueza y lo que vemos no es muestra de lo que está sucediendo en el país".



La cineasta considera que el CAI es un programa ejemplar en el país. Asistió a la clausura de su edición siete.

¿Cuál es el cine que te gusta ver?


"Yo tuve la fortuna de hacer cine cuando sí se veía cine mexicano, con Danzón, con Lola, con otras películas. Sé que el público mexicano sí quiere ver cine mexicano y buen cine, que quiere reconocerse en sus historias y no hay que renunciar a eso. Ha habido una forma de distribución que nos ha excluido, pero la gente claro que quiere verse a sí misma en la pantalla, reconocerse en sus diferencias y hay que luchar por eso. Ese es el cine que vale la pena.


Ahora que estás en Oaxaca y has tenido oportunidad de conocer otras iniciativas además del CAI, como Ojo de Agua Comunicación y OaxacaCine, ¿qué opinas que sean programas que tengan que pelear por sus recursos?


"Gastar la mitad de la energía en estar luchando por presupuestos tiene que terminar, tiene que haber algo estable, lógico, claro, transparente. El dinero tiene que ir a donde hay necesidades. Mucho del dinero que hay para cultura en México no llega a donde tiene que llegar y eso tiene que cambiar. Ahora va a cambiar".


María Novaro, futura directora de Imcine sonríe y mantiene una mirada esperanzadora. Sale del aula que ha sido escuela para más de 50 participantes en la edición siete del CAI y busca un sitio en las mesas que han dispuesto para una cena serrana. Se sienta al lado de los jóvenes y habitantes de Analco para compartir una taza de café de olla, comer tostadas recién cocidas y un plato de pozole verde. La banda sigue tocando.

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