SAN JUAN EVANGELISTA ANALCO, Ixtlán, Oaxaca.- La sensación de adentrarse en una pintura de la Sierra Norte es inminente. Al bajar las montañas flanqueadas de gigantes y centenarios ocotes y oyameles, el olor a pino seduce al igual que el de la tortilla recién hecha. En un marco natural sucedió, nuevamente, la edición siete del Campamento Audiovisual Itinerante (CAI).
La experiencia y modelo de aprendizaje es único en el país, incluso, en Latinoamérica. EL CAI abarca un proyecto de formación, compartencias, conciertos y proyecciones de cine. Experiencias únicas de las que habla y reflexiona la cineasta Luna Marán, socia fundadora de esta iniciativa.
El programa, si bien contempla la formación audiovisual para jóvenes de todo el país, se enfoca principalmente en niños y jóvenes de comunidades indígenas. Por ello, la diversidad de sus participantes se traduce en historias distintas unas de otras; algunas surgen en la comunidad huésped, en este caso, Analco.
Este año, San Juan Evangelista Analco recibió a los estudiantes de diversos estados del país
"En esta edición, Analco afecta el tipo de historias que se realizaron. En otras ediciones hemos tenido más presencia musical; ahora sobresale el tema del trabajo con los bosques, a veces ha sido el de la minería. Nosotros buscamos realizar esas historias universales de los participantes: la relación con sus padres, con sus abuelos, la migración, la violencia de género o las que resulten del contexto de la comunidad que los recibe".
En anteriores ediciones han acogido al CAI comunidades como: Guelatao, San Miguel Amatlán, Santa Catarina Lachatao y Capulálpam de Méndez. Este año fueron 43 maestros invitados de México y el extranjero, que formaron a 45 jóvenes provenientes de diferentes lugares de la república: 10 alumnos de animación, 10 alumnos de actuación, 25 alumnos de ficción, 10 alumnos de crítica cinematográfica y 30 niñas y niños analqueños.
"Año con año recibimos a jóvenes para aprender a hacer cine, con sentido comunitario; vienen jóvenes a aprender las formas de organización que tiene el estado en muchas de sus comunidades, para poder aplicarlas a la producción audiovisual como una filosofía de trabajo".
Luna Marán, socia fundadora del CAI, cineasta y productora
Durante tres semanas, los jóvenes de toda la república se formaron en su interés de hacer películas con sentido comunitario.
