Celebrar desde el cine a los pueblos indígenas es celebrar la vastedad y variedad de ideas, impulsos, comidas, tradiciones, colores, saberes, texturas y lenguajes que generan las comunidades indígenas de todo el territorio nacional, fueron las premisas que lanzó el equipo del Instituto Mexicano de Cinematografía para presentar un programa en torno al Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
Esta celebración llevada a las pantallas también significa conseguir que una multiplicidad de miradas e historias, antes desdeñadas, recuperen su sitio en nuestro imaginario. Para entenderlas, para valorarlas. Para dialogar con ellas.
El Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo se celebra cada 9 de agosto; la Unesco designó esta fecha porque entonces se realizó la primera reunión, en 1982, del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos.
El cine mexicano ha transformado su concepción de las comunidades: del paternalismo de películas como Tizoc (Rodríguez, 57) al interés con orientación etnográfico o antropológico (Huicholes, los últimos guardianas del peyote, Vilches, 14), al acompañamiento de las conquistas políticas (La revolución de los alcatraces, Kaplan, 2013), a la irrupción de la actualidad en las tradiciones (El sueño del Mara’akame, Ceccheti, 2016) a la recuperación de la lengua como forma de consolidar la identidad (El ombligo de Guie’dani, Sala, 2018).
Pero también, las comunidades indígenas crean sus propias historias, desde su mirada y con ideas propias de producción comunal. Lo mismo revisan las luchas de las generaciones que los anteceden (Tïo Yim, Marán, 2019), o muestran una identidad sistemáticamente encubierta (La carta, Cruz, 2014), o hurgan una identidad familiar y del habla desde las charlas reposadas con los ancestros (Tote_Abuelo, Sojob, 2019).
En días pasados, previo a la celebración ayer del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, Imcine presentó desde la televisora Canal 21 Sistema Público de Radiodifusión de la Ciudad de México (Capital 21), cuatro títulos de esta tradición y novedad comunitaria: Tío Yim (Luna Marán), El sembrador (Melissa Elizondo Moreno), La tirisia (Jorge Pérez Solano) y El sueño del Mara´akame (Federico Cecchetti).
El público digital también puede ver cine indígena y sobre comunidades indígenas, en el Canal Cultura Indígena de la plataforma FilminLatino, con más de 120 películas. Las y los indígenas de México están haciendo cine: en sus historias denuncian y festejan, preservan o irrumpen, complementan y retan al lenguaje audiovisual hegemónico.
