Más de un mes después del accidente automovilístico que sufrieron los boxeadores Cielo Miranda, Arturo Degyves y Sergio Chirino Jr, el entrenador Sergio Zarco Chrino Hernández reconoció que ese hecho se convirtió en una lección de vida para él, su familia y los tres deportistas.
Visiblemente demacrado como consecuencia de la angustia que ha vivido por la salud de los boxeadores y las complicaciones económicas, el llamado Hacedor de Campeones afirmó que “confío en que Dios les brinde una nueva oportunidad a los tres boxeadores”, que ha consecuencia de un accidente originado por su imprudencia juvenil, los mantiene alejados de los cuadriláteros.
Sergio Zarco Chirino agregó que el accidente que sufrió su hijo Sergio Chirino Jr el pasado 15 de enero a bordo de una motocicleta, en la que iba acompañado de Cielo Miranda y Arturo Degyves “nos cambió la vida, pero agradezco a Dios que están vivos”.
Comentó que él ha tenido contacto con Cielo Miranda y Arturo Degyves, quienes comienzan a recuperarse poco a poco; por su parte, su hijo, Sergio Chirino Jr también continúa en recuperación, después de sufrir una lesión en el cuello y en la cabeza, lo que lo mantiene alejado de los entrenamientos.
“Aún no sabemos cuál será su devenir en el boxeo profesional, ya que por el momento lo más importante es su salud, así como la de sus otros dos compañeros”, indicó.
Informó que a mediados de marzo, Sergio Chirino Jr volverá a ser evaluado por el médico, por lo que será hasta entonces cuando se sepa cuándo y en qué condiciones podrá regresar al boxeo.
El entrenador Sergio Zarco Chirino Hernández mencionó que después del accidente que sufrieron los tres boxeadores, “mucha gente se expresó diciendo que no era un buen cristiano, ‘y tenía razón’, pero ese suceso ha servido que acercarnos más a la religión, y hemos encontrado a un Dios que protege y que ayuda”.
