Las palabras del entrenador Samuel Díaz Ortega aún retumban en la mente de la primera exponente del boxeo femenil oaxaqueño Belén Morales Bautista, quien al verla sentada mientras esperaba a su primo, se dijo a ella y con voz de autoridad: “párate y ponte a entrenar”.
Sin saber prácticamente del deporte del boxeo, Belén Morales obedeció, se paró y empezó a pegarle a un costal… “fue entonces, que una extraña sensación me cautivó”, provocada por la adrenalina que sentía al golpear.
A los 17 años de edad, Belén Morales Baustista practicaba el atletismo en pruebas de fondo, cinco y diez mil metros planos, en la unidad deportiva Venustiano Carranza.
Un tarde, mientras su papá pasaba por ella, pasó a esperar a un primo al gimnasio Ricardo Flores Magón de la ciudad de Oaxaca de Juárez, Oaxaca, quien asistía a clases de boxeo con el entrenador Samuel Díaz.
A partir de esa tarde, al principio sin que supieran en su casa, Belén Morales Bautista comenzó a entrenar el deporte viril del boxeo, pero no tenía una rival a quien enfrentarse, por lo que en varias ocasioes subió al ring para enfrentar a hombres, por lo que fue cuestionada: ¿qué eres machorra o lesbiana?.
Hace dos décadas que la oaxaqueña Belén Morales decidió emigrar al Distrito Federal. Conoció el gimnasio Pancho Rosales, donde entrenaban las boxeadoras Ana María “la Guerrera” Torres y Mariana “la Barbie” Juárez.
Bajo la dirección del entrenador Paco Sánchez comenzó a entrenar para corregir su técnica y postura para pelear, pero en la capital del país casi no había torneos de boxeo para mujeres, por lo que se puso los guantes ante rivales varones en Torneos de los Barrios en la Ciudad de México y el Estado de México.
En su primera pelea oficial, Belén Morales tuvo en su esquina a Mariana “la Barbie” Juárez, quien le dio ánimos para boxear ante una rival con unos 10 kilos más de peso que la oaxaqueña, quien peleaba en la división de los 46 kilogramos, y a pesar de la diferencia de peso, Belén Morales ganó su primer combate y eso la entusiasmó.
La púgil oaxaqueña Belén Morales Bautista ganó el Torneo Puños de Oro 2002, y un año después obtuvo el subcampeonato del Torneo Revolución, ya que debido a un resbalón que sufrió sobre la lona, le costó que el juez árbitro la sancionó con un punto menos, por lo que reclamó, pero en respuesta le quitó un punto más, lo que le impidió quedarse con el título.
Belén Morales Bautista mencionó que cuando la Maestra Karina Escobar González fue directora de la Comisión Estatal del Deporte (Coesde), la envió como becaria al Comité Olímpico Mexicano (COM), pero hubo cambios en el Gobierno del Estado. Llegó al frente del deporte oaxaqueño Donovan Rito Garcìa, quien no validó la solicitud de beca como boxeadora amateur.
Belén Morales se hizo muy amiga de Mariana “la Barbie” Juárez, quien la invitó a incursionar en el boxeo profesional, pero cuando se enteró de lo poco que ganaban por pelea y lo que se tenía repartir entre todo el equipo, entrenador y preparador fìsico, la oaxaqueña decidió no incursionar el deporte de paga.
Belén Morales Bautista siempre estuvo condicionada por su papá de no dejar los estudios, porque el deporte sólo formó parte de la formación, por lo que regresó a la escuela para concluir sus estudios como Licenciada en Derecho en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).
Belén Morales también cursó cuatro niveles del Sistema de Capacitación y Certificación de Entrenadores Deportivos (Sicced), pero “no me veo como entrenadora, enseñando a otros a boxear, pero aún tengo la cosquilla de entrenar para volver a subir al ring, aunque sea para hacer una sola pelea”.
