El árbitro Teófilo Félix Portillo Ramírez falleció ayer, dejando un gran legado a su familia, pues el gusto por el arbitraje lo heredó a uno de sus hijos.
Carismático, de buen temple, de carácter sereno, siempre aguantando los insultos inapropiados y reclamos, cualidades que pocos nazarenos reunían en esta difícil profesión de arbitral.
“Mi padre estaba por cumplir 61 años de edad”, dijo su heredero, Hugo Portillo, que sigue los pasos de quien le dio la vida al formarse también como árbitro.
Su último reconocimiento a su trayectoria se lo había entregado hace un par de años atrás el coordinador de la Liga de San Jacinto Amilpas, Juan Sánchez.
Hoy, simplemente dejó la vida terrenal para integrarse al equipo del Creador donde seguramente seguirá ejerciendo esta profesión que fue parte de su vida y se convirtió en el sustento de su familia: el arbitraje.
En su trayectoria sancionó encuentros de las Ligas Benito Juárez, ahora Mayor A, así como la liga sabatina de futbol 12 de Octubre, donde permaneció por espacio de 15 años, Liga Tlalixtac de Cabrera, Santo Domingo Tomalpetec, Zaachila, entre otras.
En el Facebook algunos amigos de profesión se despidieron así de él: "No puedo creerlo y en mi mente no cabe que se haya ido de esta vida. Siempre te recordaré y te llevaré en el corazón y mente; hasta pronto mi amigo Teófilo, descansa en paz”, expresa Félix Altamirano.
“Qué tristeza que haya partido hacia el padre celestial, el gran amigo Teófilo Portillo, hace algunos meses me comento que quería un partido de futbol entre árbitros, sin embargo, se adelantó antes de cumplir su deseo. Descanse en paz, fuerte abrazo y bendiciones a su familia”, expresó Jorge Santiago.
