El profesor Carlos Castilla Márquez no dudó en afirmar que “todo se lo debo al beisbol”, porque no hay nada en su vida que no tenga una repercusión directa de indirecta con el llamado rey de los deportes.
Agregó que el beisbol ha sido el eje central de su vida, deporte que tuvo la oportunidad jugar, e influyó para que como profesor de educación primaria llegara hace 60 años a radicar a la ciudad de Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Y aunque ya jubilado, Carlos Castilla Márquez y su esposa María de Carmen Soria, tuvieron la oportunidad de emigrar, “tomamos la decisión de quedarnos a vivir en nuestro bello Oaxaca”.
El profesor Carlos Castilla Márquez reconoció que hubo un cambio en su vida con la carrera deportiva del segundo de sus hijos, Vinicio Castilla Soria, quien jugó 16 temporadas en el beisbol de Grandes Ligas, con los equipos Bravos de Atlanta, Rockies de Colorado, Mantarrayas de Tampa Bay, Astros de Houston, Nacionales de Washington y Padres de San Diego.
Sin embargo, “no hemos cambiado como personas y seguimos siendo los mismos como familia, porque es algo que el propio Vinny nos ha mostrado de manera práctica, porque él sigue siendo el mismo hijo, el mismo hermano y el mismo amigo que fue desde antes de salir de Oaxaca”, expresó.
En estos momentos en los que hay una pandemia por el COVID-19, el ex ligamayorista Vinicio Castilla Soria se comunica constantemente para saber cómo se encuentran su padres, sus hermanos y sobrinos, sin dejar de preguntar por sus amigos, con los que convivió durante su niñez y juventud.
HACE 60 AÑOS LLEGÓ A OAXACA
Originario del pueblo mágico de Zacatlán de las Manzanas, Puebla, y recién egresado de la Escuela Normal Oficial Licenciado Benito Juárez de Zacatlán, Puebla, unos sacerdotes cubanos, a los que conoció cuando Carlos Castilla Márquez jugó beisbol con el equipo de la Escuela Normal, fueron el conducto para que a través del Colegio Carlos Pereira de Puebla, le ofrecieran una oportunidad de trabajo en la ciudad de Oaxaca, para aperturar el Instituto Carlos Gracida, que tenía vacantes en su plantilla docente,
Ya radicado en la ciudad de Oaxaca, cuatro años después regresó por su novia a Zacatlán de las Manzanas, Maria del Carmen Soria, con quién contrajo nupcias y formó una familia, en la que tuvieron tres hijos, Carlos, Vinicio e Ileana.
En el Dia del Padre, Carlos Castilla Márquez señaló que para él y su esposa “es una bendición la que Dios nos dio para guiar a nuestros tres hijos por el camino del bien”.
VACUNADOS CONTRA ENVIDIOSOS Y VENTAJOSOS
El profesor Carlos Castilla Márquez comentó que cuando su hijo Vinicio Castilla comenzó a brillar en las Grandes Ligas, un amigo le dijo que tenían que estar vacunados contra envidiosos y ventajosos.
Porque, “desafortunadamente en la vida hay gente que no tolera el éxito de los demás; aunque duele más cuando habla mal de tí alguien a quien tu le brindaste tu amistad”.
Lo pudo constatar desde antes, ya que al término del Torneo Nacional de Beisbol PRI Oaxaca 1985, sus hijos Carlos y Vinicio fueron seleccionados para representar a México en Cuba, ya que “hubo personas que se decían amigos, que trataron de impedir que ellos viajaran con la novena mexicana”. pero también, la familia Castilla Soria contó con el apoyo de gente como el recién fallecido profesor Elpidio Méndez, quien aún de madrugada, los apoyó para cubrir los requisitos para que sus hijos pudieran viajar son la Selección Mexicana. Después de esa experiencia, Carlos y Vinicio jugaron en la Liga Regional de Beisbol Profesional del Istmo.
“No fue fácil para Vinicio, ni para nosotros. Y cuando llegó el momento en el que debía tomar una decisión, si dedicarse al beisbol o continuar con sus estudios universitarios, yo hablé con él, y le aconsejé que si decidía ir a conquistar su sueño como deportista, lo tenía que hacer con con un compromiso de disciplina y honestidad”, recordó el profesor Carlos Castilla Márquez.
Reiteró que se siente afortunado de tener tres hijos de bien, Carlos, Vinicio e Ileana, que tuvieron una formación deportiva, y que ha sido heredada a sus nietos, Julio y Vinicio.
El profesor jubilado Carlos Castilla Márquez puntualizó que sin lugar a dudas la vida de la familia Castilla Soria cambió, porque no es lo mismo vivir en una casa del Infonavit, que ahora tener nuestro domicilio en San Felipe del Agua, sin embargo, reiteró: “nosotros seguimos comportandonos de la misma manera, con la misma humildad y actitud con la que desde hace 56 años formamos la familia Castilla Soria”.
