El regreso a las canchas se ve lejos. El bullicio de los papás, la emoción de los niños y el anhelado grito de gol, están confinados sin fecha de retorno.
Para el coordinador de la Escuela de Futbol Cruz Azul Oaxaca, Ricardo Alarcón Alcántara, el volver a pisar una cancha es una incógnita.
Los celestes utilizan las instalaciones del Instituto Carlos Gracida, y todo está detenido”. “Nos encontramos a la espera que las condiciones nos permitan volver a la actividad”.
Esta inactividad en la parte económica nos está pegando, ya que de las cuotas de recuperación que percibíamos por niño nos ayudaba para cubrir todas necesidades de la escuela como es la obtención de material deportivo, el pago de mantenimiento las canchas.
Nuestra escuela se caracteriza por contar con campos empastados –añadió--, y ello nos obliga a darle constante mantenimiento de riego, corte de césped, dotación de químicos para el tratado del pasto; pagamos seguridad y vigilancia, por lo que al menos a la Escuela de Cruz Azul si le ha impactado, ya que se tienen que seguir cubriendo con todo ello y dinero no está entrenado.
Sin embargo, aclaró que antes que lo económico y lo deportivo está la integridad física, la salud de cada uno de sus alumnos que conforman esta institución deportiva.
En referencia al cuerpo de entrenadores, el dirigente deportivo señaló que una de las características de estos es que son profesores que aparte de haber jugador futbol profesional, estudiaron la carrera de director técnico y esa parte les ha ayudado a contar con un trabajo estable, y el trabajo de entrenador en esta institución es complementario.
Para finalizar, dijo: “de regreso a la normalidad se tendrán que tomar las medidas pertinentes, ya que nada va a ser igual, pues esta pandemia va a dejar muchas afectaciones y entre las más importantes está la económica, por lo que ya trabajamos en un plan alterno”.
