La serie final correspondiente al nivel 13/14 años en la Liga de Beisbol Infantil y Juvenil Monte Albán volvió a repetirse entre Rangers que dirige la dupla Cabrera -Martínez, y Búfalos de Marcos Gudiño, tomando ventaja los primeros al son de 5-2, pero Búfalos empató la serie (6-1), y enseguida ganaron el juego decisivo (8-6) para demostrar que es el mejor equipo de su división.
En la primera ronda los hoy monarcas dejaron en el camino a Diablos de Hugo Martínez en serie de tres encuentros, mientras Rangers cortó las garras a los Tigres de Jesús Ordaz, para dar el brinco a la gran final.
PRIMER JUEGO:
Las acciones se verificaron en el diamante cuatro de la Academia de Don Alfredo Harp Helú, donde se reunió un buen número de amantes a este deporte para apoyar a su equipo favorito, timbrado Rangers una carrerita en la parte baja del primera entrada con hits ligados de Jesús Cabrera, repitiendo en la segunda cuando el pitcher pierde la brújula, caminando a cuatro bateadores, para que llegara tranquilamente a la tierra prometida Braulio Ramírez.
Búfalos, tras verse mal en los dos primeros innings, atacó con dos registros en la apertura de la tercera entrada para igualar el score a dos y meterse a la pelea, entrando por la puerta grande Alex Molina y Samuel Valdez.
La victoria de Rangers se fincó en el cierre de la cuarta entrada sumando otra rayita con imparables de David Acevedo y Héctor Javier, remachando con dos en la sexta entrada en los botines del junior Jesús Cabrera y Alan Fernández, para ganar 5 carreras por 2.
BÚFALOS EMPATA LA SERIE
El panorama les pintó mejor a los pupilos de Marcos Gudiño al día siguiente luego de gran trabajo monticular por parte de José de la Cruz, quien silenció la artillería rival para mantenerlos a raya, y de esta manera guiar a su equipo a un gran triunfo con score de 6-1.
Brillante serpentina de Pepe de la Cruz, ya que sumió el brazo ante la potente artillería enemiga, logrando colgar cinco argollas en el pizarrón, escapándose la blanqueada en la sexta cuando permitió incogibles de Jesús Cabrera y Héctor Javier, deslizándose al plato el primero en piza y corre, con fly productor de Luis Mariscal.
Un rally de seis en el inicio de la segunda entrada fue determinante para que Búfalos saliera avante y obligara a los rivales a jugar un tercer duelo y definir al monarca; Todo inició cuando el lanzador perdió momentáneamente al plato caminando al primer saco a Rodrigo Lagunas, viborita de Darwin Rojas, extra-base de Oscar Carrasco, pifia del inicialista a rodado de Alex Molina, pelotazo a Samuel Valdez, y oportunos del grandulón Patricio Landeros, Diego Ramírez y Rodrigo Lagunas.
BUFALOS GANA EL DECISIVO
Cuando perdían 6 carreras por 3 en la parte alta de la sexta entrada, explotó la artillería de los pupilos de Marcos Gudiño al bajar las cortinas del mismo acto, cosechando un racimo de cinco para darle la voltereta a la pizarra y terminar ganando 8-6, y de esta manera refrendar el título obtenido en el torneo 50 frente al mismo equipo.
Rangers se puso al frente del arado logrando una carrerita en la apertura de la primera entrada, respondiendo Búfalos con dos en la parte baja del mismo deslizándose al plato Samuel Valdez y el “Grandulón” Patricio Landeros.
En el inicio de la tercera Rangers anotó tres carreras para volver a tomar el mando, con bases a Jesús Cabrera y Alan Fernández, inatrapable de Bryan Zarate, y doble de Braulio Ramírez, pero Búfalos contestó con una al cierre del mismo, con machucón de Diego Ramírez, e indiscutible de Rodrigo Lagunas.
Dos carreritas agregó Rangers en la cuarta con indiscutible de Jesús Cabrera, vía libre a Alan Fernández, y batazo de tres equinas de Bryan Zárate, para treparse en la pizarra 6-3, pero el repunte de Búfalos vino en la sexta con ese gran rally de cinco para ser los afortunados.
Oscar Carrasco dio la voz de ataque disparando doblete, pero el pitcher perdió el plato caminando a Carlos Velasco, Samuel Valdez, y Manuel de la Cruz, hit de Diego Ramírez, y extra-base de Rodrigo Lagunas suficiente para limpiar las colchonetas, y nuevamente Rangers volvió a quedarse en la orilla.
