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Acusan robo de talentos

Foto(s): Cortesía
Redacción

Uno de los grandes problemas que vive el futbol oaxaqueño y que no le deja crecer, es el “manoseo” de jugadores entre los distintos Centros de Formación.


Para el titilar del Centro de Formación Pachuca Urse Oaxaca, Jorge Alberto Medrano, quien fuera jugador de tercera división profesional en su juventud, esta situación debe reglamentarse para evitar que los jóvenes anden de acá para allá.


Medrano Cabrera expuso que en el Centro de Formación Pachuca Urse Oaxaca nos dedicamos a formar jugadores que cumplan con un proceso para que en un tiempo determinado puedan buscar fogueo como ahora lo hacemos incluyendo equipos en el famoso Scotiabank, o llevándolos a disputar los torneos nacionales que organiza el Club Pachuca.


“Desafortunadamente preparamos jugadores con gran talento, pero estos no concluyen su proceso para buscar el brinco al sector profesional, debido a la fuga de jugadores que cambian de aires por el problema que se genera entre padres de familia y las escuelas nuevas que se dedican al “robo de promesas”, diciéndose ser Centros de Formación” remarcó.


Agregó además, que esas instituciones deportivas sólo andan viendo que elemento tiene cualidades y se lo llevan con argumentos varios como becas o promesas de llevarlos a probar con las fuerzas inferiores de equipos de la primea división, por ello no entiende cómo es que se dicen llamar centros de formación.


“No es culpa por su puesto de los niños y jóvenes, se vincula mucho con los padres de familia, quienes ven, o les hacen ver que su hijo es bueno para el futbol, y lo cambian de centro de formación, y a estos les llamo chapulines, porque andan brincando de escuela en escuela.


“Esto le causa un gran daño a los jugadores involucrados porque el corta el proceso que ya trae, y se lo llevan a otra escuela donde por su puesto que la forma de trabajar es distinta”, indicó.


“Los muchachos no concluyen un proceso que al final de cuentas lo desubica y en vez de ayudarle este talento se pierde, siendo en conclusión, totalmente culpa de los padres de familia, porque luego el niño es tratado como mera mercancía.


“Yo les quiero preguntar a los padres que llevan y traen a sus hijos de escuela en escuela, ¿Algún día le han preguntado a su hijo si quiere estar en tal escuela?”, lamentó el entrenador.


“Por todo ello tal parece que quien juega al decidir por ellos es el padre de familia, pero ahí es respetable la decisión, pero no saben el daño que le causan a la larga a sus hijos”, finalizó diciendo Jorge Alberto.

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