Rommel Pacheco se despidió de su carrera deportiva en Tokio 2020 con su mejor resultado olímpico y siempre será el clavadista de la sonrisa eterna.
Rommel tiró su último clavado y después siguió un adiós entre lágrimas junto a su entrenadora, un adiós que tampoco necesitaba de palabras, sólo un gesto como siempre se habían comunicado.
Rommel deja un vacío: el de su entrega y disciplina.
Los chinos Xie Siyi y Wang Zongyuan se llevaron el 1-2 y el bronce fue para el británico Jack Laugher.
