Hace 25 años Oaxaca fue sede del primer encuentro de Juegos autóctonos y tradicionales de México, y que hasta esta fecha se sigue efectuando, sólo que en este año se suspendió dicho evento que se realizaría en el estado de Chiapas debido a la pandemia por el COVID-19 (coronavirus).
Las actividades son promovidas por la Federación Mexicana de Juegos y Deportes Autóctonos y Tradicionales, y se han convertido en una importante derrama económica ya que asisten a este este evento pasados los 700 deportistas provenientes de 22 estados de la República Mexicana.
Cabe recordar que cuando Oaxaca fue sede del que en ese tiempo se llamó El Primer Encuentro Nacional de Comunidades Indígenas contó con un aforo de al menos 400 deportistas provenientes de 11 estados del país presentaron más de 30 juegos y deportes de origen prehispánico.
Desde entonces, Oaxaca ha sido ya tres veces sede de estos ancestrales encuentros que cuentan con una profunda historia, y siguen siendo una experiencia grandiosa para el deporte autóctono de México, ya que de los 11 estados que iniciaron con este proyecto, hoy ya cuenta con la participación de 22.
Entre los deportes que se exhibieron en ese tiempo fueron la pelota mixteca en sus tres modalidades, de hule, del Valle y de forro; la pelota purépecha, pokolpok, hulama, y juegos como el sube y baja, el balero, el trompo, el patolli y el yoyo changarais, entre otros.
Algunos grupos étnicos que asistieron al primer encuentro fueron los mayas, chontales, chichimecas, purépechas nahuas, totonacas, mixtecos, huaves, wixárikas, entre otras quienes mostraron al pueblo oaxaqueño la grandeza de su cultura deportiva.
