Pasar al contenido principal
x

De la “gente de a caballo” al béisbol

Foto(s): Cortesía
Julio León

No es hora de acudir al lienzo, pero no deja de vestir pantalón, camisa cinturón y calzado de charro. Se aproxima con ese andar que identifica a la “gente de a caballo”, con su característico bigote de estilo manillar.


La charrería y el beisbol fueron sustanciales desde su infancia en su natal Aguascalientes.


“Es un estado muy beisbolero pero también siempre hubo gente vestida de sombrero ancho como decíamos ahí en mi estado”, recuerda en entrevista Ignacio Julián Santillana Suárez del Real, quien ha escrito y forma parte de la historia de este estado en ambas actividades.


​Tras cursar la ingeniería textil en el politécnico, llegó a vivir a Oaxaca para laborar en la fábrica de hilados y tejidos de San José Etla. Fue ahí su reencuentro con el llamado rey de los deportes.


Recuerda que se invertía y fomentaba con enorme entusiasmo en el beisbol, incluso se llegó a traer en alguna ocasión al hoy inmortal pitcher Juan Suby, jugador de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).


Diablos de San José militaba en la Liga de Beisbol Alberto Canseco Ruiz de la ciudad de Oaxaca, inicialmente participaron en la tercera fuerza, en la que fueron campeones, por lo cual subieron a la segunda, donde también se coronaron y ascendieron a la máxima división.


Y en ésta, marcaron historia en el beisbol oaxaqueño del sector aficionado al conquistar el título con etiqueta de invictos en 1970.


“Recuerdo a equipos como SCT, Triplay de Oaxaca, Universidad, con peloteros de excelente calidad como Román Ramos, Pedro Cardenal, sólo por mencionar algunos”, recuerda con voz melancólica.


Y ya con la voz entrecortada puntualiza que “lo más importante no fueron los trofeos conseguidos, sino la amistad de sus compañeros, con quienes después de 50 años se reencuentra con gran cordialidad”.


Luego vendría una dura etapa para él y su familia, ya que al cerrar sus puertas la fábrica de hilados y tejidos de San José Etla, se quedaría sin trabajo.


Sin embargo, gracias al fiel apoyo que siempre le ha brindado su pareja de vida, su esposa María Eugenia Contreras Campos, conocida de cariño como “Tutis Santillana”, salieron adelante.


“Iniciamos una fábrica para hacer malla ciclón, empezamos a laborar en ello y gracias a Dios he tenido una compañera que siempre me ha apoyado en todo; construíamos cercados y recorrimos el estado prestando nuestro servicio en escuelas”, recuerda con una sonrisa.


SE SUBE AL CABALLO EN OAXACA


Y simultáneamente comenzaría a escribir un nuevo capítulo, uno de grandes éxitos también, de satisfacciones en el lienzo charro.


Federico Sada, Mateo García, Luis Abascal, dueño de la Hacienda La Soledad en la Ciénega, ZImatlán, lo incorporaron al ambiente de la charrería, y desde hace más de 50 años que Ignacio Santillana Suárez del Real forma parte de la Asociación Regional de Charros de Oaxaca.


Por ello, deduce: “creo que para mí es más fácil dejar de tener automóvil a dejar de tener caballo”, suelta la carcajada.


El significado de su contacto con los equinos, con la botas, el sombrero y la vestimenta de charro, tienen un significado especial en su vida.


“Desde luego, viene a mi mente el recuerdo imborrable de mi padre, de mi familia, de mi casa en Aguascalientes.


“Ahora, ya no puedo asistir a la Feria de San Marcos pero anteriormente acudía año con año. Para mí, la charrería es conservar nuestras raíces porque es un deporte netamente mexicano”.


Por tal motivo, recuerda que a lado de otros compañeros como Federico Sada, Rodolfo Rendón, Miguel Ángel Candiani; la familia López Mendieta, entre otros, se ha buscado fomentar la charrería en Oaxaca y transmitirla a nuevas generaciones.


Y es que sencillamente, esta actividad es una de sus principales motivaciones e inspiraciones. “Nosotros ya estamos grandes pero no dejamos de tener ese deseo por querer respirar esa tierra, vivir ese ambiente que se disfruta en la charrería”.


LA ESCARAMUZA


Ignacio Santillana Suárez transmitió esta bella atmósfera mexicana a sus dos hijas, María Claudette y María Fernanda Santillana, quienes fueron piezas fundamentales del equipo de escaramuzas Donají, que era entrenado por su esposa María Eugenia Contreras.


También en su momento fueron reinas de la asociación regional de charros.


Santillana Suárez del Real lamentó que actualmente por diferentes motivos, principalmente por los estudios fuera de la entidad, Oaxaca ha dejado de tener representativos de escaramuzas de Oaxaca.


“Ahora las señoritas se van a estudiar a otros estados o países pero tuvimos escaramuzas que fueron reconocidas en toda la República Mexicana, como el equipo Donají, que era conformado por Verónica Quevedo, Lorena Rendón y mis dos hijas


“Participaron en Querétaro, San Juan del Río, Ciudad de México, Veracruz, compitieron frente a lo mejor del país de la Asociación Nacional de Charros de México”, relata orgulloso.


SINCERA AMISTAD CHARRA


“Aquí en el mundo de los caballos tenemos un común denominador, que la gente que ama la charrería es gente noble, es gente muy leal y franca, que cuando algo no le parece lo dice de frente. Es gente muy bonita.


“Por supuesto, como en todo, sabemos “echarnos nuestras copitas”, sabemos reír, sabemos cantar, sabemos disfrutar y gozar de la vida”, precisa con entusiasmo mientras sostiene sus dedos pulgar e índice de ambas manos en el cinturón charro.


Pero si de nobleza se trata, también es preciso mencionar esta característica en los propios caballos, que tienen una capacidad impresionante, destaca.


“Un caballo te llega a conocer como tu familia. Cuando te subes, el caballo siente de qué humor estas; si estás nervioso, tenso, miedoso, y así se comportan…


“Son animales con una nobleza y memoria extraordinaria. Lo que se les enseña bien, con cariño, lo aprenden”.


A su hijo hombre, Eugenio, le agradó el beisbol y lo practicó, por lo que los días sábados para la familia Santillana Contreras la cita eran en los diamantes, con el equipo infantil Pericos. Y los domingos, la estancia era en el lienzo charro.


En los últimos años, la familia Santillana creó una constructora y recientemente un grupo gastronómico.


“Ahora estamos tranquilos viendo nuestra vejez y viendo nuestro Oaxaca, que deseo que vuelva a ser un estado de paz”, concluye con esperanza y sin dejar a un lado el estilo charro que lo identifica al expresarse y proceder.


FRASES


“A lado de Federico Sada Solana, quien se ha preocupado porque el lienzo se conserve perfectamente, nuestra misión es que siga existiendo la charrería”


“Charros como Alfredo Rendón, Gonzalo Quevedo, Gilberto y Joel Trujillo nos ayudan mucho, así como nuestro ahora presidente, Eduardo Cruz, para seguir fomentando”


“La idea es que nuestras tradiciones se sigan viviendo en Oaxaca, continuar trasmitiéndolo entre los jóvenes, y que nuestro deporte no muera”


NUMERALIAS


1966


Año en el que llegó a Oaxaca para quedarse


3


De septiembre de 1966, año en el que contrajo matrimonio con María Eugenia Contreras Campos, en la Ciudad de México.


FOTOS:


FOTO 1


FOTO 3


FOTO 4


FOTO 5


FOTO 6

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.