Un perrito llamado Sam se quedó con las ganas de entrar a la tienda de mascotas a la que usualmente va con su dueña.
Al dar un paseo nocturno y toparse con el negocio, el can se niega a seguir caminando, agacha la cabeza e intentar entrar.
El perrito ha causado ternura entre los usuarios de redes sociales por su reacción al encontrar la tienda cerrada y tener que resignarse a esperar hasta el día siguiente.
Con información de Posta
