La colonia Guelaguetza y aledañas se han convertido en foco rojo en cuestión de inseguridad, ya que los delincuentes operan a plena luz del día.
Cuando parecía que la tranquilidad había retornado a dicho sector del municipio de Santa María Atzompa, de nueva cuenta los amantes de lo ajeno hicieron de las suyas.
Para ello, los delincuentes viajan en pareja a bordo de motocicletas, dejando a sus víctimas con la rabia e impotencia de que en los momentos en que más requieren del apoyo de una unidad policiaca.
Cabe recordar que el 20 de febrero del presente año, en la calle Cañada Grande, esquina con Villa Alta, en la colonia Guelaguetza, los vecinos detuvieron a uno de tres sujetos que asaltaron a un joven, al cual le robaron su teléfono celular.
El reporte policiaco precisó en su momento que los hechos ocurrieron cuando un menor de edad transitaba en las citadas calles, mismo que fue interceptado por tres personas, uno de los cuales portaba un arma de fuego, con la cual fue sometido, para luego quitarle su celular y darse a la fuga.
Sin embargo, los vecinos se organizaron y siguieron a los presuntos delincuentes, logrando detener a Miguel A.A., de 23 años de edad, en tanto Adán y Antonio, familiares del detenido, se dieron a la fuga.
El detenido fue atado de pies y manos, y llevado a un poste en el cual lo dejaron amarrado, con la intención de lincharlo, para que de esa forma, se les quite el hábito de estar asaltando a los tranquilos pobladores.
Sin embargo, el pasado domingo, minutos antes de las 17:00 horas, otro menor de edad fue presa de los delincuentes, a quien le quitaron la bicicleta en la que se transportaba, a la altura del colegio Casandoo ubicado en la colonia Guelaguetza,.
El modus operandis de este tipo de delincuentes es que agarran de espaldas a sus víctimas, echándoles prácticamente encima la motocicleta, para que el copiloto, en cuestión de segundos, le arrebate el celular o cosas de valor que lleve en las manos en esos momentos, en este caso, al ser un menor de edad, se les hizo más fácil robarle su bicicleta.
Vecinos que notaron que el pequeño se encontraba llorando, por la forma violenta en el que le arrebataron su vehículo, intentaron darle alcance, sin embargo, los delincuentes ya habían escapado.
Por lo que, advirtieron que de nueva cuenta se pondrán a vigilar esa y otras colonias, para que en el momento en que sea detenido otro delincuente, le sean quemados pies y manos, y de esa manera, evitar que tengan más ganas de delinquir.
“No es posible que en pleno día esos desgraciados hagan de las suyas y sobre todo, la vigilancia brille por su ausencia, por lo cual, tendremos que hacer justicia social contra ese tipo de delincuentes, lo que más indigna, es que ahora se metan incluso con los niños que no pueden ni defenderse”, concluyeron.
