La delincuencia le lleva la delantera a la policía.
Para muestra basta un botón, ya que el pasado domingo, entre las 15:30 y 16:00 horas, una fémina dejó estacionada su camioneta marca Nissan, doble cabina, sobre la calle de Abasolo, enfrente de la imagen de la Virgen de El Rosario, lo cual no le importó a un solitario ladrón, el cual no perdió la ocasión para robarse la batería del vehículo.
Vecinos de la zona, mencionaron que el miércoles de la semana pasada en la quinta calle de José María Pino Suárez, al vehículo de un cliente de una taquería también le quitaron su batería.
Al otro día, sobre la siguiente cuadra, delincuentes cristalearon una unidad de motor.
Uno de los vecinos mencionó “ahora sí que ni en casa estamos seguros, no puede salir uno a la tienda sin el temor de que alguien nos vaya a asaltar y que por 50 o 100 pesos que llevemos, nos estén picando”.
Señaló que la inseguridad se transpira no solamente en ese sector, “es en toda la ciudad, en ningún lado puede estar uno seguro, ni siquiera en los municipios conurbados, donde la delincuencia ha llegado a hacer de las suyas, como es el caso del robo de baterías, a transeúntes, que decir en la Central de Abasto, donde los delincuentes son protegidos por sus familiares que son comerciantes”.
Otro mencionó que ya ni la imagen de la Virgen del Rosario respetan los delincuentes, “son personas sin escrúpulos, sin educación, para nosotros la virgen simboliza la bondad, generosidad, y estos, enfrente de ella, cometen sus fechorías”.
Solicitaron que las autoridades que se realicen patrullajes por la zona, de lo contrario, si logran atrapar a un delincuente, lo van a linchar.
