Por más que intentó correr, Carlos fue alcanzado por un grupo de comerciantes del mercado de abasto, quienes le propinaron algunos golpes y decidieron amarrar con una cuerda.
A las 11:00 horas de ayer, el centro comercial más grande de la ciudad lucía prácticamente lleno.
Decenas de personas se concentraban en la zona de tianguis para esperar que los comerciantes se instalaran en ese lugar con motivo del día de plaza.
De entre la multitud, de pronto una mujer comenzó a gritar para pedir ayuda.
Al mismo tiempo, un sujeto comenzó a correr por el pasillo con dirección a la Nuño del Mercado.
La mujer iba tras él y lo señalaba como el mismo que momentos antes le había arrebatado su teléfono celular.
En su auxilio salieron varias personas y algunos comerciantes, quienes dijeron estar cansados de las personas que acuden a ese lugar sólo para robar.
“Por eso la gente ya no llega a comprar hasta acá y los más perjudicados somos nosotros”, dijo uno de ellos.
De inmediato, el presunto ladrón fue sometido y amarrado con una cuerda.
Ahí lo tuvieron unos instantes hasta el arribo de policías municipales, quienes lo rescataron y al practicarle una revisión le hallaron el teléfono de la ofendida.
La ofendida argumentó que no tenía tiempo para presentar la denuncia, por lo cual el detenido sería presentado ante el Juez Municipal sólo por cometer una falta administrativa.
Carlos, de 38 años, se negó a proporcionar sus demás generales, pero fue advertido por los comerciantes que si regresa a robar a esa zona, lo lincharían.
