Las virtudes ocupan el quinto coro de la segunda tríada; a ellos hace referencia la Biblia en Pedro 3:22 “El cual habiendo subido al cielo, está a la diestra de Dios; y los ángeles, las potestades, y las virtudes están sumisos”; también se cree que los ángeles de este coro son los que estuvieron presentes en la Ascensión de Jesús, donde dos de ellos lo escoltaron hasta el cielo; está registrado en el libro de Adán y Eva, que dos virtudes auxiliaron en el parto a Eva cuando nació Caín; a esta jerarquía se dice pertenece el Arcángel Gabriel, ya que se encargan que la Gracia de Dios se manifieste en el mundo físico, transportando la energía Divina desde su origen hasta el ser humano, transformándolo en lo que nosotros conocemos como milagros, siguiendo siempre un plan divino perfectamente delineado.
Con esta gran fuerza se producen los milagros en la tierra, por eso a ellos se les conoce como los portadores de las Bendiciones de Dios, usando la energía que proviene de la oración, y de los actos de caridad para estructurarlos; están junto a todos aquellos que luchan porque el plan Celestial se cumpla, son los que inspiran valor a las personas buenas, cuando es necesario para el cumplimiento de metas nobles.
Ellos tienen emanaciones áuricas con destellos fulminantes de esplendorosos colores que indican la pureza de la esencia energética que manejan, con esa emanación celestial construyen situaciones que representan el amor de nuestro padre, se les representa de pie sobre un mundo material, con una espiga que simboliza la abundancia, el alimento material y el alimento celestial.
Es el signo de crecimiento, de la madurez, de la oportunidad que se le da al alma de desarrollarse en un cuerpo material físico. Su túnica blanca es la pureza del alma evolucionada y su manto dorado como nuestra Divinidad, recibe la luz que emana de la paloma, emblema del Espíritu Santo, símbolo de la oportunidad del propio espíritu, de elevarse después de dominar la materia.
Sus directores son:
Usiel – fuerza de Dios
Gabriel- Dios es mi fortaleza
Miguel- Así como Dios
Rafael- curación de Dios
Peliel- asistente de Dios
Barbiel- rayo de Dios
Sabriel- pleno de Dios
Haniel- gracia de Dios
Hamaliel- energía de Dios
Tarshis- perla divina
Ellos imprimen poder al débil y ayudan a los que llamamos héroes a lograr sus empresas, como decía O. S. Marden: los verdaderos héroes dignos de ese nombre son los que sin derramar sangre, ni arrancar lágrimas, ni provocar maldiciones, dan al mundo los medios de vencer las rebeldías de la materia, aumentar las honestas comodidades de la vida y establecer la pacífica solidaridad entre todos los pueblos de la tierra.
