Jesusa Rodríguez es imparable, su mente creativa no descansa ni para tomar un té, mientras espera que se lo sirvan sus pensamientos giran en torno a todo lo que no ha resuelto de su montaje. Días antes de presentar la obra de teatro Ofrenda 4. Danza del inframundo, en dos espacios de Oaxaca, habló en entrevista de su lucha por la defensa del maíz, de sus proyectos en la entidad y de su conexión con la arqueología, que la han llevado a viajar sobre los rieles de esta y del teatro.
La actriz, cantante, dramaturga y activista comparte que hace años quería venir a trabajar a Oaxaca, atraída por el asombro de la todavía cultura viva, que haya sólo en otros estados de México como: Chiapas, Yucatán y Nayarit. En estos estados, asegura, sigue viva una civilización antigua en tiempos modernos y que en México no han podido arrasar con ella.
"Sigue viva y produciendo hoy con todo el conocimiento espiritual de la antigüedad. Oaxaca es el lugar donde más viva está la resistencia a toda la embestida occidental -que yo llamo accidental- este proyecto fascista de la sociedad de consumo, como diría Pasolini, que es un proyecto fascista de dominación y nuestra civilización mexicana ha dado una respuesta de resistencia en 500 años, extraordinaria".
Mencionó que en Oaxaca la cultura está a flor de piel y esto atrae a muchos artistas en el país entero tenemos, por ver que la cultura de los antepasados está reflejada en las generaciones de hoy, que a final de cuentas son los mismos que eran los antiguos. Eso es lo que principalmente la atraía de Oaxaca, además de la geografía, la naturaleza y las comunidades indígenas.
El origen del maíz, es el origen de la vida
"Desde niña he buscado la prehistoria, es lo que a mí me ha conmovido y la he incorporado a mi trabajo artístico. Aquí, en Oaxaca, tenemos la prehistoria viva. Acabo de estar en las cuevas del Caballito blanco en Yagul y sigo viendo cómo el origen del maíz es el origen de la vida. También está la cueva donde se encontró el maíz más antiguo del continente. A mí Oaxaca me cimbra, me conmueve y me fascina".
Jesusa comparte que la oportunidad de trabajar aquí la buscó de muchas maneras, ya había venido a hacer aquí pequeñas cositas, pero esta vez fue mucho más productiva y fuerte, porque vino a proponerle un proyecto al maestro Francisco Toledo, que la apoyó con generosidad y los oaxaqueños la apañaron.
"Ahora estoy en cuatro proyectos: uno es la Ofrenda 4, el otro, el que presenté de Frida Kahlo en el Mufi, una dirección de arte para Lila Downs, para su concierto en el Auditorio Nacional y otro es un espectáculo para celebrar los 25 años de la Fundación Guadalupe Musalem en diciembre; además espero se concrete poner en teatro de sombras un cuento del maestro Toledo".
Jesusa Rodríguez se auto exilió en el campo porque dice que ya no aguantó la basura de las televisoras y menos a un gobierno hecho por televisa y las tras nacionales, un gobierno mexicano nauseabundo.
"Estamos viviendo un momento negro: es el segundo aniversario de Ayotzinapa, lo de la guardería ABC que sigue impune, estamos rebasados, el gobierno está avasallado por un régimen de ocupación de los estados unidos delirante, estamos completamente azorados frente a la violencia".
Ella convoca a los artistas a abandonar sus nichos de confort y ponerse a trabajar sin parar, porque hay mucha necesidad. Afirma que la gente que no tiene derecho a la educación está sufriendo mucho y la gente que tiene acceso a la educación la desaparecen. Para ella las reformas de Peña Nieto son un insulto para el país y la visita de Trump es lo de menos, porque el insulto mayor es lo que el gobierno hace a diario.
El sentido espiritual de la creación: el camino
"No entiendo qué hacemos en estos momentos los artistas sino trabajar todo el día, de sol a sol, porque si no, no vamos a poder con esta embestida tan grande. El sentido espiritual de la creación es lo único que nos puede dar orientación por dónde ir, hay que hacer de todo, pero el arte es una forma en que una sociedad atomizada y embrutecida por tecnologías mal utilizadas y por un sistema de muerte fascista como lo es la sociedad de consumo. La sociedad necesita el arte para quitarse ese velo de los ojos y como decía el Popol Vuh, esa niebla que nos pusieron en los ojos y entonces mirar".
La activista y directora de teatro apunta que el arte ayuda a mirar cuan clara es la realidad. En medio de tanta confusión una expresión artística inmediatamente transmite, claro, si está bien hecha. El arte es lo mismo que la ciencia, es una ayuda, para facilitar la percepción de lo que los humanos necesitan percibir.
"El poeta Pessoa decía que el ser humano es un insecto necio y ciego golpeándose contra un vidrio y le decían: -¿maestro y la ciencia? Sí, contestaba, es importante porque esta nos ayuda saber si el vidrio es liso o rugoso. El arte es importantísimo porque nos ayuda a intuir la luz del otro lado del vidrio. En este momento los mexicanos necesitamos de todo, en abundancia para poder resistir esta embestida tan grande".
El teatro y la arqueología
Jesusa cuenta que ella empezó con dos vocaciones: el teatro y la arqueología, sus grandes fascinaciones de niña. Hizo la carrera de teatro y ahora que se une en el teatro la investigación arqueológica, es divertido, dice.
"Hace tiempo que estoy haciendo lo que llamo arqueo-teatro, di un gran rodeo, no fue fácil porque la cultura está europanizada, rodeada de la estética europea, de técnicas teatrales y sí, todo te sirve. Cuando llegué a Mesoamérica - a la Anáhuac- vi que para esta cultura es lo más maravilloso. Luego pienso que haber abandonado el trabajo del cabaret y el teatro y dedicarme a fondo lo que siempre quise estudiar: la cultura mexicana antigua, que está negada y que quieren destruir, pero no se muere porque está viva".
Ya no hay espacio para el arte por el arte
Jesusa Rodríguez rememora que las becas que creó Carlos Salinas funcionaron para lo que quería: enajenar a muchos artistas, que los metieron a su casa con una bequita muy cómoda y los alejaron de la realidad, de los pueblos indígenas y de la gente de adeveras que hay en México.
"Entonces lo que hay es una gran producción basura, que hace felices a los artistas que tienen asegurado sustento, pero en un momento como este, por el gobierno, por el maíz, la minería, el agua, el narco y la inseguridad todos los artistas de México deberíamos estar en un canal de defensa y resistencia. Ahorita no hay espacio para el arte por el arte -que siempre me ha parecido una estupidez- pero ahora menos, si eso antes tenía un espacio ahora ya no lo tiene".
Asegura que no sólo son muy pocos artistas los que no están trabajando, tampoco muchos académicos. Los únicos que están trabajando como siempre, dice, son los campesinos, porque ellos siempre han sabido qué es trabajar. Tampoco ve a la sociedad mexicana que esté trabajando y que esté respondiendo al reto que se nos ha puesto enfrente.
"Yo sí estoy esperando a todos los artistas volcados en la defensa de nuestra cultura, pero no lo veo. Tenemos un gobierno enemigo, sus becas están perfectamente envenenadas, es una estructura hecha. Yo les digo: -Sí, recibe el dinero, pero no votes por ellos, recibe tu beca y no votes por ellos, no te limites... no importa que pierdas la beca. El gobierno está al servicio de las tras-nacionales, porque esas son las que lo ponen: no podemos los artistas irnos con la finta de callarnos por un apoyo, hay que defendernos":
