El atrio de la catedral de Nuestra Señora de la Asunción se ilumina tonos naranja por las noches y durante todo el día ambienta la zona con los aromas del cempasúchil y el humo que emerge de los copaleros e inciensos. La causa de esta experiencia sensorial el monumental altar que da la bienvenida al mes de noviembre en la capital.
El arco y los bordes del altar fueron cubiertos con miles de flores de muerto; el naranja del cempasúchil transmite los colores de la temporada, además de las velas que iluminan decenas de retratos que fueron colocados para venerar la llegada de los difuntos.
Los retratos de maestros palenqueros que iniciaron marcas mezcaleras oaxaqueñas, o de personajes que impulsaron la cultura en la ciudad, como el cronista Rubén Vasconcelos Beltrán y su aporte a la memoria colectiva e histórica de la Verde Antequera, o la aportación cultural que realizó doña Genoveva Medina de Márquez con la creación de la delegación de las chinas oaxaqueñas en la capital.
Magdalena Rivera, encargada del área de Tradiciones y Costumbres de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Oaxaca (AMHMO), dirigió las actividades junto con cocineras tradicionales y la coordinación de Cultura del municipio.
"A las 18 horas se iluminará por primera vez el altar, una de las representaciones más simbólicas de esta fecha y que es reconocida a nivel nacional y mundial; es importante preservar las tradiciones y recordar que los difuntos vuelven a la tierra para visitarnos, es una forma de recordarlos siempre", comentó Rivera sobre la tradición del altar de muertos.
El montaje del monumental altar concluyó ayer y se podrá disfrutar el resto de la semana hasta el sábado 4 de noviembre.
