Al Dr. Teófilo Herrera
In memoriam
Este miércoles se conmemora un aniversario más del nacimiento de María Sabina Magdalena García (quien pasaría a la historia como María Sabina); está cumpliendo 126 años de haber nacido al día de hoy. Hablo de ella en presente, porque a pesar de cumplirse 35 años de su fallecimiento (el próximo 23 de noviembre), todavía hoy se encuentra presente en el imaginario colectivo de Oaxaca, de México y de otras partes del mundo.
María Sabina nace un 22 de julio de 1894; en México se vivían los años más duros del porfiriato (el dictador tenía entonces 64 años), cuando en la Sierra Mazateca llega a este mundo, entre tierras de neblina y sonido del viento, alejadas de toda civilización, adentradas en la obscuridad de las montañas, entre parteras mal iluminadas por lámparas de aceite y seguramente tragos de mezcal, nace una mujer que habría de cambiar la vida de muchas personas a lo largo de su existencia.
Muchas cosas pasaron en el mundo durante los 91 años de vida de María Sabina. Tenía 20 años cuando asesinaron al Archiduque Francisco Fernando e iba a cumplir 51 cuando Adolfo Hitler se suicidó; a sus 67 años se construyó el muro de Berlín; aunque quizá ella nunca haya escuchado respecto a dichas noticias, allá en su Sierra Mazateca, el mundo estaba muy lejos. Falleció unas semanas después del terremoto de 1985.
La vida de María ha sido objeto de libros, artículos y películas. Tan es así que aún sin decir qué es lo que ella hacía, usted lector, ya sabe a qué se dedicaba. La misticidad que rodea su imagen ayudó a hacer de ella en vida una gurú eterna y etérea. El alcance que tuvo dentro de la cultura pop de finales del siglo pasado es indudable; así lo dan de cuenta las personalidades que, desde diversos puntos del planeta, convergieron aquí para buscar a la mujer oaxaqueña que tanto revuelo había causado en varias partes.
Hace un par de años, como parte de las actividades del 113 aniversario del nacimiento de María Sabina, la extinta dependencia de Salud Alternativa (aquella que trajo a los doctores norcoreanos a la ciudad de Oaxaca) organizó un Festival Internacional en Huautla de Jiménez, en donde se dieron cita investigadores, académicos, estudiantes, curiosos y demás apasionados del reino fungi. En esa ocasión tuve la oportunidad de entrevistar al Biólogo Investigador Emérito de la UNAM, Teófilo Herrera (fallecido el 26 de abril de este año a los 96 años), pionero en la investigación científica de los hongos, acompañante del doctor Robert Gordon Wasson en sus andanzas con María Sabina y fue, en parte, quien le otorgó reconocimiento mundial al consumo de hongos con fines de estudio científico. Lamentablemente, gran parte del material recabado se perdió en un robo, de esos que casi nunca ocurren en la ciudad de Oaxaca.
María Sabina cumple 126 años; si buen su cuerpo duerme el sueño eterno en el panteón municipal de su pueblo, su imagen y reconocimiento pertenecen a la humanidad y su recuerdo sigue haciendo de Huautla un lugar de peregrinación obligado para todos aquellos interesados en adentrarse en el estudio del reino fungi, aunque para fines prácticos muchos prefieran San José del Pacífico. La realidad es que, quizá, María Sabina haya sido la mujer oaxaqueña más reconocida de todos los tiempos, hasta Yalitza Aparicio.
