Edith Morales le habla al ciudadano de a pie, a ese que diariamente camina las calles del centro histórico y lo invita a adentrarse en un universo que ella y él habitan, del que forman parte todos los oaxaqueños y mexicanos. Temas cotidianos en los que cualquier observador que se atreva a entrar al Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) puede reconocerse. Exponencial es una provocación a asomarse a temas como el consumismo, capitalismo, comercio justo, feminicidios y migración.
Sí, Edith Morales, contadora de profesión, formada en danza y hacedora de discursos que involucran los sistemas de producción, la desigualdad, la voracidad del consumo, el acumular y el cuerpo como territorio, propone en esta exposición que acoge el MACO, un discurso pertinente y que toca a todos. Se trata de su cuarta exposición individual.
Equilibrio existencial
Contrario a lo que se pudiera suponer, la creadora conjuga afortunadamente dos lenguajes: el de la contabilidad y el de las artes visuales. Demuestra que ambos territorios se relacionan y ella, de manera personal, logra un equilibrio existencial, así como en el plano energético.
En un recorrido organizado para los medios de comunicación, la artista, el curador Oliver Martínez Kant y Cecilia Mingüer, directora del MACO, hablan de esta propuesta recién inaugurada y que se podrá visitar hasta el mes de septiembre, parte de la inclusión de creadoras oaxaqueñas a la oferta de este espacio.
Edith Morales afirma que el sistema nos considera una cifra, así que reflexiona sobre esta estructura patriarcal en la que se anula al ser humano y lo convierte en un residuo. La reflexión de su pieza inicial, titulada Cifra, aborda el tema de los feminicidios.
Cifra: el grito de las paredes que claman justicia
A mayor repetición del hecho viene la normalización del mismo, la imagen que destrona a la palabra. Así como los números que vinculan a la sociedad con la barbarie, en un acto performativo, la artista recrea -simbólicamente- el acto de sellar algún trámite burocrático por parte de la institución.
"El acto se confronta a partir de la reflexión artística, la sistematización lúgubre de la violencia tanto física, social, económica, política, que sufre la mujer, realizando una cuenta a partir de estadísticas no oficiales que acrecientan la duda de omisión de datos reales".
Morales recalca que en un país, un estado y una ciudad donde la tasa de feminicidios aumenta preocupantemente, los instrumentos institucionales no corresponden con la complejidad y las respuestas oficiales se presentan de forma muy pasiva y a destiempo.
32m2: visión estenopeica interactiva
Es esta videoinstalación, la artista confronta la inmovilidad espacial de los datos contables, con el espacio de trabajo como territorio de exploración. Edith Morales propone imágenes realizadas con una cámara estenopeica, traducidas al video para provocar la introversión en un espacio de materiales administrativos no convencionales, dentro de las interpretaciones del arte.
Contraseñas: un escape del sistema
En su cotidiano como contadora, Edith Morales utiliza libretas a manera de bitácoras que contienen contraseñas para acceder a trámites electrónicos -bancarios, fiscales y de seguridad social-. En esta pieza cuestiona el sistema lógico para un organizador de datos personales; la artista vacía de contenido gráfico a las libretas para dejar solamente el tamaño y características formales, que incluyen sus dobleces y separadores, con el fin de reflexionar acerca de la noción del objeto y su uso.
Ausentes: el cuerpo como territorio
En esta instalación fotográfica presentada como una cartografía del cuerpo, -resultado de un registro en video de una coreografía de danza contemporánea que aborda el incremento de la violencia y los desaparecidos-, la artista aborda al cuerpo como territorio relacional del poder y violencia del sistema que estratégicamente divide y condiciona.
Edith Morales emplea el ejercicio fotográfico para rehumanizar la materialidad del cuerpo y contrastar la forma como depósito de una violencia histórica que intenta someterlo a diferentes formas de normalización.
Circulante: ejercicio visual
En esta obra, Edith Morales propone una manera de orientarse y determinar la posición de uno en el mundo, a partir de alternativas a lo que se utilizan como instrumentos del pensamiento, a través de un ejercicio conceptual.
Correspondencia sustraída de sus particulares como lo son el emisor, receptor, la ruta y destino, despiertan una nueva cartografía de emplazamiento, la cual completa una ruta trazada, parte de la defragmentación de mapas personales.
Cada imagen de esta pieza devela fechas significativas en la vida personal de la artista, piezas espejo y personales que le dan una connotación de intimidad abierta, una suerte de confesión a través de mapas expuestos al azar y a las circunstancias, como la energía empleada en cada circular o trayecto de vida personal. La invitación al espectador es: "ven a reconocerte".
Conózcala
Edith Morales Sánchez, artista visual, su trabajo se caracteriza por mostrar el paisaje cotidiano, el retrato y los procesos de identidad y archivo. Su trabajo con comunidades del estado de Oaxaca, enfatiza la cotidianeidad e identidad de la mujer, que le permite retomar el universo cosmogónico de la comunidad y su relación directa con el cuerpo. Fue bailarina de danza contemporánea por 15 años y eso le proporcionó una reflexión sobre el mismo, siendo éste el principal protagonista presente y ausente en sus imágenes.
Su oficio como contadora muestra un vínculo muy fuerte con el proceso artístico, aunque comúnmente esto parezca una disyuntiva; sin embargo, el hecho de reflexionar sobre los territorios del cuerpo, el archivo y la matemática pura, hace que pueda concretarse una dialéctica visual y textual sobre el concepto del tiempo, de la identidad y la historicidad que se pone de manifiesto a través de la recopilación, decodificación, registro y deconstrucción de la evidencia humana puesta en cada dato y cada número, que demuestra que desde que nacemos hasta que morimos, somos un dato que se suma a los archivos del sistema.
Seleccionada en la IV Muestra del Libro de Artista 2017 en el MUAC, Mención Honorifica en Videoinstalación en la VII Bienal Nacional de Artes Visuales Yucatán 2015, Ganadora del Premio de la I Bienal de fotografía de Oaxaca 2014; Premio de Fotografía Hilando Memoria 2015, Dirección Nacional de Culturas Populares; asimismo, fue beneficiaria del programa PECDA 2015, y del programa de becas C13 de la secretaria de Culturas del Estado de Oaxaca.
