IXTLAN DE JUAREZ, OAX.-El tianguis con productos provenientes de los poblados vecinos vive, sobrevive, resiste el paso del tiempo.
Aunque con la globalización del comercio, un chayote producido en invernadero llega a conquistar el mercado en un camión de carga; a un lado se expende un chayote color verde-oscuro o uno color verde-limón, pero con espinas. Son chayotes criollos, nativos.
INFINIDAD DE PRODUCTOS NATURALES
Granadas chinas, nísperos, guayabas, berros, quelites, ejotes criollos, papas criollas, ejotes mallesos, tepejilotes, cebollinas, frijoles de milpa, miltomates de milpa, panes de harina integral, café molido, tostadas y una infinidad de productos.
A unos días de inaugurarse el mercado municipal, lo cual dará un espacio a los tianguistas de los días lunes en la explanada del templo de San Francisco, éstos son algunos testimonios:
"Soy Hilario Felipe Lara para servirle a Dios y a usted; soy de San Juan Chicomezúchitl y me dedico al campo. Venimos a vender nuestra verdura y gracias a Dios hay venta todavía, es la gente grande la que consume todas las hierbas. A la juventud ahora se le hace más fácil una 'marucha' y sabrá usted de qué está hecho.
DE LA TIERRA, AL TIANGUIS
"Mientras sigamos sembrando, vamos a seguir viniendo al tianguis, lástima que a nuestros jóvenes ya no les interesa este tipo de comida; en estos tiempos, todos quieren irse a estudiar o a los Estados Unidos y cuando regresan sus casas las construyen en la ciudad y ya no regresan al pueblo ni para dar servicio, menos para comer lo que producimos.
"Nuestras lechugas, quelites, no tienen nada de químicos. Antes, nuestra verdura la llevábamos a Natividad, eran los tiempos cuando funcionaba la minera, entonces no había transporte y salíamos de madrugada iluminándonos con rollo de ocotes o lámparas de carburo. La minera cerró y nos venimos para Ixtlán..."
TODOS LOS LUNES
Acompañada de su esposa doña Catalina Santiago, el hombre de 65 años puntualiza: "Mientras Dios me dé permiso y licencia... aquí estaremos todo los lunes".
No lejos, en otro puesto, doña Soledad Sosa expende frescos rollos de hierba mostaza.
--¿Cómo se prepara la mostaza?
La mujer, de 85 años, responde con paciencia.
--Se pone a hervir el agua, un poco de sal, cebolla y luego se deja caer la mostaza. Se sirve el caldo, si quiere le pone limón y chile y a darle. También se puede exprimir la hierba cocida y se fríe. ¡Hágalo!
La vendedora, originaria de San Juan Bautista Analco, también vende chiles canarios, quintoniles y guayabas.
"Tengo nietos que viven en la ciudad de Oaxaca, a ellos les digo que coman los productos de nuestra tierra".
PACIENCIA Y CREATIVIDAD
Entre los aromas del mercado de los días lunes, está el del café. "El aromático de San Pedro Yareni es de mejor calidad a los que venden en botes de los supermercados. A lo mejor les parece algo caro, nuestro café es orgánico y mantiene mucho su olor. Sabemos que otros cafés los alteran... El de Yareni tiene un olor rico", remarca el joven Emmanuel Angel Domínguez Martínez.
La artesanía, también presente; la joven Sonia Domínguez Martínez diseña una variedad de canastos de las hojas de los pinos.
Con paciencia y creatividad, las manos de la fémina van trenzando las hojas-ahujas de los pino-ocotes; "todos los lunes, aquí estamos con la variedad de artesanías, es un producto del bosque..."
'Sabroso y natural'
Tortillas tostadas gigantes también esperan clientes. "Se hacen en el pueblo de Nuevo Zoquiapan. Son sabrosas porque son de maíz criollo. El maíz lo sembramos, lo cosechamos, lo molemos y fabricamos las tortillas. Esto es natural..."
Elizabeth Hernández Cruz reitera su invitación a comer tortillas de maíz criollo; "a muchos les gusta comer una fruta grande y sin sabor, dejando frutas chicas y con sabor que tenemos en el pueblo".
Doña Silvia Hernández es vendedora de queso en totomoxtle; "es un queso sabroso porque se hace con el cuajo (un pedazo de tripa de res), con eso se corta la leche y sale el queso rico. Venimos de Jaltianguis y el queso es famoso, la gente se lo lleva para los Estados Unidos y para la Ciudad de México. Mi mamá lo empezó a vender desde 1980".
El pan no podía faltar. Es don Mateo Pérez Aquino, uno de los panaderos del pueblo. "El pan amarillo de la Sierra Juárez es el campeón, mejor que el 'Bimbo'; es el mejor, la gente de los pueblos lo sigue consumiendo. Todos los lunes, en el tianguis de Ixtlán estamos para ofrecer nuestro mejor pan".
A 60 kilómetros de la ciudad de Oaxaca de Juárez, un tianguis entre la modernidad que invade.
