Pasar al contenido principal
x

De Oaxaca, el héroe de la Batalla del 5 de Mayo

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

“Soy soldado, pido permiso para pelear”, demandó el coronel y diputado Porfirio Díaz meses antes de la batalla del 5 de Mayo de 1862. El soldado oaxaqueño había luchando en la Guerra de Reforma en contra de los conservadores, en las que libró más de una docena de batallas, pero sería ante los invasores franceses donde su estrella militar alcanzara mayor gloria.


Rememora la víspera del cruento combate. “Nos manifestó el general Zaragoza que la resistencia presentada hasta entonces era insignificante para una nación como México de ocho a diez millones de habitantes; pero que era a la vez lo más que podía hacer el gobierno, dadas sus circunstancias; que vista la situación bajo el primer aspecto, era muy vergonzoso que un pequeñísimo cuerpo de tropa, llegara a la capital de la República sin encontrar la resistencia que corresponde a un pueblo que pasa de ocho millones; que en consecuencia, creía que los que estábamos presentes nos debíamos comprometer a combatir hasta el sacrificio, para que si no llegáramos a alcanzar la victoria, cosa muy difícil, aspiración poco lógica, supuesta nuestra desventaja en armamento y en casi todo género de condiciones militares, al menos procuráramos causarle algunos estragos al enemigo, aun cuando nuestros elementos actuales fueran consumidos, porque así el gobierno y la Nación contarían con el tiempo necesario para preparar la defensa del país, pues teniendo el enemigo muchas bajas y mucho consumo y deterioro en sus materiales, se vería obligado a estacionarse en Puebla”.


La historiadora Doralicia Carmona Dávila, en Memoria Política de México, añade que al otro día, durante la famosa batalla, Díaz contuvo y rechazó con dos cuerpos de su brigada el ataque de los invasores desde la posición ubicada en la ladrillera de Azcárate en el camino de Amozoc.


Tras la victoria sobre los franceses, El Comandante de la División de Oriente, Ignacio Zaragoza, señaló en el parte oficial que Díaz quería perseguirlos, pero que derrotados como estaban, conservaban aún su superioridad numérica, “por tanto mandé hacer alto al ciudadano general Díaz, que con empeño y bizarría”.


Según el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México las fuerzas del general Porfirio Díaz y las caballerías del coronel Antonio Álvarez rechazaron a los franceses hasta la hacienda de San José, obligándolos a aceptar su derrota y retirarse rumbo a Orizaba.


Después del triunfo de las fuerzas mexicanas, Porfirio Díaz, quien entonces tenía 32 años, escribió una carta a su hermana Nicolasa. La carta está fechada el 10 de mayo de 1862.El general Díaz escribió lo siguiente a su hermana: “[...] comenzamos el sainete a las once de la mañana y esto fue hacer carne hasta las 6 de la tarde que el enemigo comenzó a correr, hemos tenido pérdidas muy considerables, pero hemos matado muchos monsieures.En fin yo nunca había tenido más gusto así día más grande y día memorable 5 de Mayo, día grande y de gloria. [...][...] No hay soldados como los nuestros que no nos cuenten batallas de Magenta Solferino Austerlis y Crimea que todas estas cruces y laureles han venido a adornar el pie de la bandera mexicana.[...]"Esa fue la respuesta de Díaz, a la carta del comandante de la fuerzas invasoras, Charles Ferdinand Latrille Conde de Lorencez, que en la víspera había anticipado: “Tenemos sobre los mexicanos tal superioridad de raza, organización, disciplina, moralidad y elevación de sentimientos, que os ruego digáis al emperador que a partir de este momento, y a la cabeza de seis mil soldados, soy el amo de México”.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.