A un par de días para conmemorar el sismo del 7 de septiembre de 2017, uno de los ejemplos de construcción, emblema de los oaxaqueños, que además lleva el nombre de un compositor, es el centenario Teatro Macedonio Alcalá, que hoy cumple 109 años.
Entre los ejemplos de sus buenos cimientos se cuentan los sismos del 7, 19 y 23 de septiembre, además de los de 1931 y 1999, a los que ha sobrevivido.
Fue inaugurado el 5 de septiembre de 1909. Después de esta remodelación, abrió sus puertas en el 2004. Este espacio se convirtió en un gran ejemplo de la arquitectura modernista de influencias francesas, característica del Porfiriato. Originalmente fue un Teatro Casino, denominado Luis Mier y Terán. Más tarde se rebautizó como General Jesús Carranza, en tiempos de la revolución.
Previo a ello, en 1903 se dio inicio a los planes de construcción que concluyeron seis años después, en 1909. El Teatro Macedonio Alcalá comenzó a edificarse el 4 de agosto de 1904, por instrucciones de ingeniero Rodolfo Franco Larráinzar, ingeniero del gobierno estatal de ese periodo.
Hay que recordar que fue en la década de los treinta que se le nombró finalmente Macedonio Alcalá, en honor al músico y compositor mexicano del siglo 19, autor del vals Dios nunca muere; además de albergar obras de teatro, albergaba peleas de boxeo y funciones de cine; fue hasta la remodelación ocurrida a finales de los 90, a raíz del terremoto de 1999, que solo se restringió para uso cultural.
La entrada principal consta de tres puertas coronadas por arcos peraltados de cantera verde. En el interior, el lujoso vestíbulo destaca por su estilo francés, tipo Luis XV, con una escalinata de mármol blanco, y en su cielo raso, una magistral alegoría representa el Templo del Arte, donde triunfan La Fama y El Premio.
