HUAJUAPAN DE LEÓN, Oaxaca.- Desde el domingo pasado y hasta este sábado 18 de marzo, los indígenas triquis se reúnen en el centro ceremonial –San Juan Copala--, en donde rinden culto a su santo patrón, Tata Chú, que se festeja el tercer viernes de Cuaresma.
Con la instalación de la plaza mayor, los habitantes de comunidades circunvecinas como son: Guadalupe Tilapa, Rastrojo Copala, Cruz Chiquita, La Sabana y muchas más, inicia la fiesta en honor a Tata Chú, en donde las mujeres bailan para rendir culto al padre creador, además de que afuera de la iglesia se ofrece la bebida de los dioses –el mezcal— y la banda no deja de tocar, pues hay fiesta en la comunidad.
Regresan los migrantes
El jueves, día de vísperas de la fiesta grande, los nativos de este lugar, quienes viven en la Ciudad de México, Oaxaca, Puebla o quienes habitan en Estados Unidos, regresan y lo primero que hacen es llegar a la iglesia para poder dar gracias, entonces hacen una manda y quienes quieren un carro, casa, novia –dependiendo de la petición— acuden al santuario.
Para que la fiesta siga, la imagen religiosa es sacada de su nicho y entonces toda la comunidad asiste a la peregrinación como símbolo de veneración y de esta manera llega el día mayor, en donde la pirotecnia juega un papel fundamental, pues, además de vestir las fiestas, anuncian el encuentro de los triquis.
Cuentan los habitantes que Tata Chú es vestido con su traje de gala, el cual suele ser como el huipil rojo de la etnia triqui; entonces, los mayordomos invitan a todos los asistentes a degustar de los alimentos, como son: el mole de res, las embarradas de mole, cerveza, pulque y mezcal, para que en la noche todos los lugareños asistan al baile con el que cierran las celebraciones.
Festejan los viernes de Cuaresma
Cada viernes de Cuaresma, la región Triqui desarrolla festividades en honor a Tata Chú; el cuarto viernes corresponderá a Rastrojo Copala, comunidad en donde se fundó la organización del Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT) y quienes están pidiendo a las autoridades estatales que implementen un operativo especial en la zona para que los visitantes de estas tierras se sientan seguros de llegar a estas comunidades, en donde desde hace muchos años regresó la paz.
Para las festividades del cuarto viernes, la plaza es trasladada hasta Rastrojo y ya ahí, las mujeres desarrollan lo que se conoce como el truque, que es el intercambio de productos, entre los productos más cambiados destacan; la calaza, huitlacoche, mole, carne seca de chivo o res, panes y bebidas como el mezcal.
Como cada año, la comunidad se reúne en la plaza central y se eligen a los nuevos mayordomos.
