Alzar la vista a los cielos de la ciudad de Oaxaca parece un acto inevitable; ahora, al hacerlo, el transeúnte podrá apreciar la instalación del artista plástico Eduardo Molina, que se titula Aves sin paraíso y Tapete flotante.
Ayer, después de mediodía, fueron inauguradas estas muestras que se encuentran en la calle Macedonio Alcalá, la avenida José María Morelos y Manuel Bravo, en el Centro Histórico.
Se trata de aves elaboradas por niños de primaria. Con esta propuesta se busca hacer conciencia en la libertad y el respeto a los animales. Se retoma a la grulla por su significado, ya que es un ave considerada como símbolo de paz.
Cabe recordar que hace dos años, el artista exhibió un montaje de 160 pájaros de madera y totomoxtle colgados con hilos transparentes en calles del Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca. La premisa de Aves sin Paraíso versa sobre la preservación de la naturaleza y es parte de una ardua campaña de concientización.
Las instalaciones son presentadas por la Dirección de Cultura y Turismo Municipal del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez. Manuel Molina es originario del Istmo de Tehuantepec y el artista, desde su infancia, ha realizado el trabajo escultórico en madera y piedra.
