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Altar de Muertos: celebración de amor

Foto(s): Cortesía
Redacción

Más allá del tiempo transcurrido desde aquella fotografía especial que se coloca al centro del altar, el amor al padre o a la madre se vive siempre en el presente.


Es sentimiento incondicional. Son figuras centrales, veneradas, casi sacralizadas en las fiestas de noviembre.


Al poner el altar, se tiene la esperanza de que se sientan bienvenidos a un hogar que nunca dejó de guardar un lugar para recibirles. La comida y la bebida son un refuerzo que evoca ese amor incondicional que toma forma en las charlas cargadas de recuerdos y anécdotas, siempre vigentes.


Entre la ofrenda y el duelo


"La tradición del Día de Muertos nos permite dar espacio al sentimiento amoroso que guardamos a los seres más queridos que se adelantaron en el camino. Emocionalmente, nos ayuda muchísimo porque al expresar estos sentimientos nos podemos sentir fortalecidos; nos alegra y nos motiva".


En entrevista, la terapeuta tanatóloga María de Lourdes García, explica que una parte de la superación del duelo se hace presente en esta tradición: "Se nos enseña que el espíritu es eterno, y que nuestros seres queridos tienen permiso de visitarnos. Preparar las flores, los platillos, las frutas que más les gustaban, se vuelve un ritual muy especial".



Podremos celebrar el amor por quienes ya partieron y vivir en equilibrio para disfrutar de la compañía de quienes nos rodean en el presente. FOTO: Mario Jiménez

Cuando duele recordar


No obstante, comenta la especialista que hay ocasiones en que el recuerdo de los seres hace evidente un profundo sentimiento de dolor.


Son muchos quienes atesoran las cenizas del padre o de la madre, y no dejan de conversar con ellas cotidianamente: "Son casos en que no se ha logrado llegar a la aceptación. Aun varios años después de la pérdida, son muchas personas las que no dejan de sufrir", comenta.


Por otra parte, la psicóloga y tanatóloga explica que es común idealizar la figura de estos seres queridos, y esto es una señal de que el duelo no ha terminado: "Llegamos a idealizarles cuando el dolor no está superado, y a veces esto sucede porque hay pendientes que generan culpa en el proceso de duelo".


Si el sentimiento genera dolor e impide valorar a los seres queridos con que se cuenta, María de Lourdes García recomienda acudir en busca de ayuda profesional.


La tristeza es una etapa del duelo, y estas personas serán siempre especiales por arroparnos y enseñarnos a dar nuestros primeros pasos: "pero estos recuerdos no deberían causar dolor".


Celebrar el amor


La tanatóloga explica que la tradición de Día de Muertos puede permitirnos construir una parte importante del duelo: "Al hacer la ofrenda, permitimos que fluya el recuerdo y un sentimiento amoroso. Tendríamos que aprender a disfrutar de ese recuerdo, de ese amor sincero que nos motiva a seguir adelante".


María de Lourdes García afirma que la resignación no es el único objetivo en la superación del duelo, sino también la reasignación de un lugar a esos sentimientos que nos ayude a vivir el día a día: "Así podremos celebrar el amor por quienes ya partieron y vivir en equilibrio para disfrutar de la compañía de quienes nos rodean en el presente. Todos vamos a partir sin tener certeza de cuándo. Pero así podremos disfrutar de cada día como si fuera el útlimo".

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