Los cuerpos de Magdalena y Cristian son escoltados al camposanto, detrás una caravana de paramédicos les rinden honores a quienes en vida se desempeñaron en la brigada de rescate Lobos, un fatal accidente les arrebató la vida a ambos cuando circulaban en motocicleta sobre la supercarretera Cuacnopalan-Oaxaca, el pasado lunes.
Ahora sus restos descansan en el camposanto de Arrazola, mientras son despedidos con música de banda.
Quien también se desempeñaba como enfermera, Magdalena Anastacio y su hijo iban a dar una función de payasos a una escuela primaria de San Juan Bautista Coixtlahuaca. Perdieron el control de la motocicleta sobre la super en el kilómetro 143+400 y chocaron contra la banda metálica, ella murió en el lugar y él agonizó en un hospital capitalino.
Decenas de integrantes de grupos de rescate lamentaron el fallecimiento y el final trágico de la familia, pues en marzo del 2017, el padre Ramiro también murió en un accidente de tránsito en Santa Lucía del Camino.
Con gran pesar hoy, los paramédicos acompañarán a madre e hijo a su última morada.
