Las razones por las cuales el viernes 13 es considerada una fecha de mala suerte son variadas; se trata, en cualquier caso, de dos supersticiones sumadas: la que señala al viernes como el día mas peligroso de la semana, y la llamada triscaidecafobia, el miedo al número trece.
El viernes carga su mala fama, según estudiosos bíblicos, se habla de los 13 asistentes a la última cena de Jesús, justamente Judas Iscariote, quien lo traicionó, no debería haber estado en ella, por lo que los asistentes debían haber sido 12 y las cosas habrían sido diferentes. Además por haber sido el día en que Jesús fue crucificado, y por haber sido un viernes cuando Eva mordió la manzana prohibida.
Para los egipcios, la fase 13 en el ciclo de la vida era la muerte. Mientras que en el Tarot la carta número 13 es la muerte, aunque en realidad su significado es el del cambio.
Respecto del número trece, más allá de la explicaciones mitológicas, hay un argumento lógico: es el que sigue al doce, el número integral, de la completud: doce son los meses del año, los signos del zoodíaco, doce eran los apóstoles de Jesús y las tribus de Israel. Así que el 13 viene a desarmar esa perfección, generando inquietud y zozobra.
No pocos científicos se han visto tentados de poner a prueba los efectos de esta superstición: se ha experimentado con el número de accidentes de tránsito, de heridas por arma blanca, de suicidios o de urgencias atendidas en los hospitales. Salvo el número de heridas de arma blanca, ningún otro resultó variar en los viernes 13. Y, en cualquier caso, la variación puede deberse no a la maldición de la fecha sino al miedo que esta provoca, y sus efectos en las personas. Porque lo que sí está científicamente probado es que los humanos (y los animales) son supersticiosos. Especialistas mencionan la tendencia del cerebro a tenerlo todo bajo control; cuando esto es imposible, acepta la introducción de rituales y creencias que le dan tranquilidad.
La maldición del Viernes 13
Un Viernes 13 de octubre de 1307 la orden de los Caballeros Templarios fue perseguida por la Santa Inquisición y acusados de realizar celebraciones paganas y herejía, por toda Europa, los miembros fueron condenados a la hoguera en una matanza colectiva. Esa es la razón histórica por la que a los Viernes 13 se les considera días de mala suerte, pero en 1980 bajo el nombre de Jason Voorhees reencarnó la mala fama de los días viernes caidos en 13.
Extraña fobia al número 13
La triscaidecafobia es el miedo irracional e incontrolable al número 13. Produce en las personas que lo sufren ansiedad, taquicardia o miedo por ver o pensar sobre el número 13. Puede desarrollarse por alguna creencia popular, superstición o experiencia negativa.
La fecha funesta del viernes 13 se reforzó en la cultura popular gracias a la película de terror Friday the 13th, estrenada en 1980, que narraba la historia de un grupo de adolescentes que morían a manos de un asesino desconocido, Jason.
Evitar el número de la mala suerte
Actualmente, hay muchas empresas importantes a nivel internacional, como cadenas de hoteles o aerolíneas, que favorecen a los triscaidecafóbicos evitando el número trece en sus habitaciones o en las filas de asientos de sus aviones.
Por ejemplo, en las aeronaves de Iberia, las filas de asientos pasan del 12 al 14 directamente.
En muchos hoteles no existe el piso 13, ni habitaciones con ese número, e incluso en algunas ciudades no hay calles ni avenidas con el número “maldito”.
Para que veas más ejemplos que indican qué tan arraigado está este concepto, en Madrid no existe la línea de autobús número trece, en muchos portales se evita este número y en las carreras de Fórmula Uno (así como en muchos otros eventos automovilísticos o de motociclismo), a ningún competidor se le asigna el 13.
Más allá de su origen y del tiempo que ha pasado, los efectos de la superstición siguen presentes en la cultura.
