El puente peatonal ubicado en la avenida Oaxaca, en la colonia Cuauhtémoc de Santa Rosa Panzacola, lució un poco distinto.
Muchas personas, principalmente amas de casa, decidieron usarlo luego del atropellamiento múltiple la tarde de lunes, el cual cobró la vida de una persona y ocurrió a pocos metros de distancia de ese lugar.
Prefieren arriesgar la vida
Don Alberto, una persona de casi 70 años de edad, dice que hace uso del puente desde que lo instalaron en ese lugar.
Recordó que hace unos 10 años, un niño que regresaba a su casa luego de ir a la escuela, fue atropellado por una camioneta y murió.
“Ese accidente provocó que los vecinos se organizaran y exigieran la instalación de un puente peatonal, aquí hubo bloqueos para pedir el puente, hasta que por fin se comenzó a construir”, señala.
Sin embargo, el paso peatonal--en el mismo lugar--no fue cancelado, por lo que las personas usaron el puente solo unos meses y después, siguieron pasando por abajo.
“Solo usan el puente cuando fallan los semáforos, pero normalmente todos atraviesa por aquí, aún arriesgando la vida”, acotó.
Dos cuadras adelante, a unos 150 metros de ese lugar, la tarde del lunes una familia fue arrollada cuando intentaban cruzar el carril con dirección a Etla, precisamente frente al Santander.
Zandro Emmanuel, de 21 años de edad, murió al ser proyectado por una camioneta, mientras que su esposa de 20 años y su bebé de solo tres meses lograron sobrevivir.
El accidente encendió los focos rojos nuevamente entre los vecinos de ese lugar, quienes también exigen la instalación de un puente peatonal debido al peligro que representa cruzar la avenida.
“O ponen semáforos con topes altos, para que nos de tiempo pasar o que instalan un puente peatonal, pero que cancelen el paso de abajo, porque va a pasar como el de allá, que nadie lo usa y el puente está de adorno”, señaló otra vecina.
Y es que apenas hace un mes, otra mujer vecina de la colonia Educación, fue arrollada por un motociclista que le amputó la pierna.
Por la gravedad de sus heridas, la ama de casa murió más tarde en el hospital general Aurelio Valdivieso.
“Se tiene que hacer algo, sino, las desgracias no van a parar y los vecinos van a seguir muriendo”, dijo la mujer.
