Al operador de un autobús del transporte público de la empresa Choferes del Sur, Noé Gutiérrez, no le importó bajar su pasaje para trasladar a una mujer al hospital de la Cruz Roja, al ser víctima de una crisis convulsiva.
La buena obra del operador del transporte público ocurrió ayer aproximadamente a las 10:20 horas cuando circulaba en la Avenida Central, del mercado de abasto.
El autobús tenía varias personas a bordo, pero de pronto, éstas alertaron a Noé que una mujer comenzó a presentar una crisis convulsiva y requería atención.
Noé dijo que reportó el hecho al número de emergencias para pedir una ambulancia, pero en la central de emergencias le indicaron que en ese momento no había ninguna disponible.
En ese momento, Noé reportó la situación al propietario del autobús, Manuel Quintas, quien le sugirió que se trasladara al hospital de la Cruz Roja para que la pasajera fuera atendida.
Sin más, el conductor pidió a todos los pasajeros que descendieran, ya que en ese mismo momento se trasladaría a la calle de Armenta y López para que la mujer fuera atendida por el personal de Cruz Roja.
La comunicación con la cabina de Cruz Roja quedó abierta y los paramédicos ya esperaban el arribo del autobús A-112 que llegó a sus puertas, para luego atender a la pasajera.
Minutos después, al lugar llegaron los padres de la joven, quienes agradecieron la labor heroica de Noé al tomar la decisión de llevar al hospital a su hija.
Noé dijo que supo cómo reaccionar gracias a la capacitación que han tenido en la empresa Choferes del Sur y del concesionario, quien ante la emergencia, le autorizó recurrir al hospital.

