CIUDAD DE MÉXICO.- Dos personas muertas y 25 lesionadas dejó la explosión por acumulación de gas LP en la colonia Morelos ocurrida la noche del viernes, informó el Gobierno de CDMX.
"Dejó como saldo 25 lesionados, de los cuales cuatro fueron hospitalizados. Lamentablemente falleció un menor y un adulto mayor", indicó a través de un comunicado.
Precisó que en el lugar del siniestro se atendieron a 21 personas por crisis nerviosas, cortaduras y lesiones menores.
El incidente ocurrió alrededor de las 22:35 horas del viernes en un inmueble ubicado en el número 56 de la calle Peluqueros, esquina con Carpintería, compuesto por tres torres de tres niveles cada una y nueve departamentos, tres de los cuales colapsaron en su totalidad, tres parcialmente y tres no sufrieron daños, al igual que dos locales comerciales.
Tres inmuebles ubicados en la calle donde ocurrió la explosión y tres vehículos que estaban en la vía pública resultaron dañados, agregó el Gobierno capitalino.
La Mandataria acudió por la madrugada al C5 para supervisar y atender los daños por el siniestro, en conjunto con el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y el Alcalde de Venustiano Carranza, Julio César Moreno.
Asimismo, instruyó a realizar las investigaciones a las áreas correspondientes y a brindar atención a los afectados.
Bomberos y personal del ERUM realizaron labores de búsqueda de personas entre los escombros y se realizó el retiro de nueve cilindros de gas LP como medida preventiva.
La Alcaldía habilitó un albergue para brindar atención a las familias afectadas.
"Fue un golpe fuerte, tiró todo", relatan testigos
Mireya vive en Panaderos 59, en la Colonia Morelos, justo enfrente de la vecindad donde se registró la explosión de gas.
Relata que al momento de la explosión, su departamento se cimbró más fuerte de que cuando ha sufrido terremotos. El impacto seco derribó una ventana con todo y marco, hizo saltar objetos por toda la casa.
De inmediato se lanzó a la calle y vio la nube de polvo que dejó el derrumbe parcial de la vecindad de Panaderos 56, y gente que ya se abalanzaba sobre los escombros en busca de sobrevivientes.
"Eso parecía más que una explosión de gas. Una bomba. Una granada. Sentimos el golpe fuerte, tiró todo, se rompieron vidrios”, relató este sábado.
La madrugada la pasaron en vela, pues el ajetreo en esa calle era inaudito. Unidades de bomberos, patrullas, ambulancias, protección civil e incluso el Ejército coparon la calle durante la emergencia para retirar a los sobrevivientes y los cuerpos de las víctimas.
Karla Rivera vive en el 39 de Panaderos. Desde la ventana de su vivienda se observa el hueco que quedó tras la explosión.
"Los vidrios de la ventana cayeron sobre la cortina y el sillón. Si no hubiera sido por la cortina, los vidrios hubieran caído sobre mi hija que estaba dormida en el sillón”, relató Karla mientras sus hijas juegan en la sala del departamento que da a la calle.
Los objetos cayeron por todos lados debido a la onda expansiva del estallido.
Kevin vive en la vecindad del 39 de Panaderos y cuenta que estaba sentado en el excusado cuando sobrevino la explosión que derribó la ventana del baño.
"Hasta aventé el teléfono”, comentó el joven vecino de la Morelos.
Personal de la Delegación Venustiano Carranza recorrieron las vecindades aledañas al lugar de la explosión para determinar departamento por departamento los daños ocasionados por el siniestro.
Entre los afectados está Javier, un tatuador, tiene su estudio en el edificio contiguo a la vecindad siniestrada.
"Sólo sé que todo está revuelto, pero no he podido pasar. A mí me parece que fue demasiado para un tanque de gas de 20 o 30 litros, a menos que haya sido un tanque estacionario”, dijo el tatuador.
Las calles Panaderos y Carpintería están cerradas al tránsito vehicular y sólo hay acceso para los vecinos que se identifican con una credencial de elector con su dirección.
Además de la policía capitalina hay elementos del Ejército resguardado el lugar de la explosión.
En la vecindad de Panadros59 trabajan peritos de la Fiscalía General de la Ciudad de México recabando evidencias que los lleve a determinar las causas de la explosión.
